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"Unha ventá para o recordo"
A Vilagarcía antiga
 
PERSONAXES NA HISTORIA DE VILAGARCÍA DE AROUSA 
 
Luis López Ballesteros, Señor de la Golpelleira - Por Víctor Viana
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El hidalgo y señor de la Golpelleira, Luis López Ballesteros, era hijo del también dueño de dicho pazo, Diego López Ballesteros, que había hecho su fortuna como comerciante en México, en donde participó en su defensa como capitán del "Regimiento de Comercio”, unidad militar formada por comerciantes para la defensa del territorio. Vuelto Diego de México, reconstruye el pazo y casa con María Vicenta Antonia y Varela y Verea, y nace Luis López Ballesteros en el pazo de la Golpelleira el 21 de junio de 1782. Tras estudiar las primeras letras y Humanidades en Vilagarcía, inicia la carrera de Derecho en la Universidad de Santiago, llegando solo hasta el tercer año, al tener que regresar a La Golpelleira por la muerte de su madre, ya viuda, y tener que hacerse cargo de los negocios familiares. Probablemente la vida de Luis López Ballesteros hubiera continuado como la de un sencillo hacendado, a no ser por la Guerra de Independencia que le llevó a ocupar puestos importantes en la defensa de la misma.Fue nombrado en 1808 Vocal de Subsidios de la Junta Provincial de Santiago, y en su comarca se encargó de organizar su defensa junto con el marino José Brandaríz. No fue por ello extraño, que cuando al año siguiente los franceses llegan a Vilagarcía, uno de sus objetivos principales fuera La Golpelleira y especialmente Luis López Ballesteros. Al formase la Junta Superior de Galicia, órgano supremo para la defensa de la región, Luis López Ballesteros fue nombrado vocal de la Junta de Subsidios, encarg&aacu...Leer la continuación
Escrito por Víctor Viana •   Agregar un comentario   2 comentarios
 
Raimundo García Domínguez (Borobó) y Vilagarcía
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Con motivo del homenaje que el Concello de Pontecesures conmemora el centenario del nacimiento de Raimundo García Domínguez, “Borobó”, figura ilustre de aquella localidad, deseo unirme al mismo, recordando su gran relación que mantuvo con Vilagarcía. Cuenta la Asociación de Periodistas de Santiago de Compostela, en la biografía que hicieron de este compañero, que el seudónimo “Borobó” está basado en los recuerdos de su infancia cuando pasaba temporadas con sus abuelos don Elisardo Domínguez Rozados de Cequeril, en Cuntis), y doña Manuela Sierra Novo, de Pontecesures. Don Elisardo había hecho una pequeña fortuna en Uruguay y se instaló en Caldas de Reis donde compró las termas de Acuña y preparó un sótano y una planta con los baños; luego le dio altura y construyó el Hotel-Balneario sobre el río Umia, al lado del puente. Allá por el verano de 1917, el pequeño Raimundo balbuceaba “boroboroboroboro” mientras repartía hojas de periódicos por el salón del hotel a los clientes del mismo; con el nombre de “Boroboro” era conocido un mendigo con barbas que recorría las calles de aquella ciudad recitando una serie de palabras de las que sólo se podía entender dicho sonido; el niño Raimundo asociaba con él a todos los que iban provistos de largas barbas. La relación de su familia con Vilagarcía ya le viene desde épocas pasadas puesto que su...Leer la continuación
Escrito por Daniel Garrido •   Agregar un comentario   0 comentarios
 
Antonio Domingo de Mendoza Caamaño y Sotomayor, Virrey de Valencia
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Hijo del primer marqués de Vilagarcía, don Mauro, y de su sobrina doña Urraca de Mendoza, heredó como tal, el mayorazgo de Vista Alegre y Barrantes y el II Marquesado de Villagarcía. Tuvo otros cinco hermanos, uno de los cuales, don Baltasar de Mendoza Caamaño y Sotomayor fue colegial en el Colegio Mayor de Oviedo, familiar del Santo Oficio, canónigo y Dignidad de la Catedral de Santiago y por último, sumiller de cortina de S.M. Antonio Domingo de Mendoza casó con Juana Catalina de Rivera Ibáñez de Segovia Ronquillo y Fonseca, según las capitulaciones matrimoniales formalizadas en Santiago el 2 de mayo de 1660. Tuvo tres hijos, uno de los cuales, Antonio José, fue virrey del Perú en momentos muy difíciles para la monarquía española. El segundo, Álvaro, fue sumiller de cortina de S.M. y además arcediano de Trastámara, y la tercera, María Antonia, fue condesa de Villardompardo. El padre Crespo del Pozo anota que tuvo otro hijo, Fernando que llegaría al cargo de arzobispo de Farsalia. La importancia de Antonio Domingo en su cargo de virrey de Valencia radica en dos supuestos importantes: de una parte porque fue el Ultimo virrey que tuvo Valencia y la segunda, por la época tan delicada que le toco vivir. Fue nombrado virrey de Valencia en 1700 cuando el rey Carlos II estaba enfermo. Ya instalado en la capital levantina recibe el 3 de octubre de dicho año la noticia del fallecimiento del monarca, acompañada de su testamento, fechado el día 2, con el nombramiento de su sucesor en el trono,...Leer la continuación
Escrito por Víctor Viana •   Agregar un comentario   0 comentarios
 
La visita de Sorolla A Vilagarcía - Artículo ampliado

El encargo de Archer Milton Huntington a Sorolla en el año 1915 - Texto publicado por la revista histórica "Arealonga" en Enero del año 1985

29/08/2016 08:53:00
Era el verano del año 1915 cuando uno de los pintores mas sobresalientes de la época llegaba a Villagarcia para pintar un cuadro que representaría a Galicia en un museo de los Estados Unidos, el cual ya tenía gran parte de su obra en el Museo de la Hispanic Society de Nueva York. 
Todo ello era posible gracias a que Archer Huntington, presidente  de la Hispanic Society le dijera a Sorolla que eligiera el lugar más hermoso para que representara a Galicia bajo su óptica de pintor, y el pintor eligió Villagarcia y su ria. Con el pasar de los años y el hecho de que el citado cuadro estuviera en los Estados Unidos, aquella visita se fue olvidando y solo en el recuerdo de los descendientes de algunos de los personajes que habían intervenido en el cuadro existía de aquel 1915. Uno de los descendientes de aquel grupo de persona, D. Manuel R. Vega, es actualmente súbdito norteamericano y profesor universitario de arte en la ciudad de Nueva York. Su padre había acompañado a Sorolla por los alrededores de Villagarcia y poco después emigraría a los Estados Unidos.
 
El profesor Vega nos ha enviado los recuerdos de la estancia de Sorolla en Villagarcia, que le fue contando su padre, y además, nos hace un comentario crítico, como experto en arte que es, sobre el cuadro de D. Joaquín. 
   
La amabilidad del profesor Vega le ha llevado a rebuscar entre los archivos del museo de la Hispanic Society, y ha encontrado un legado de documentos sobre Villagarcia de principios de siglo, así como una colección de fotografías de nuestra ciudad, que nos ha enviado para nuestros archivos. Por nuestra parte, hemos indagado en Galicia sobre este episodio de la vida villagarciana de 1.915 y hemos podido encontrar una serie de notas procedentes de un estudio que efectuó José García Mazas de la New York University, el cual, conocedor de la obra de los esposos Huntington ; ha sabido interpretar con fidelidad cuál fue la ilusión de este genial matrimonio enamorado de las cosas de España.
 
Para el final, las noticias dadas por el periódico Galicia Nueva en julio de 1.915 ante la llegada del pintor a Villagarcia, nos han servido para escenificar la situación de nuestra ciudad a principios de siglo, cuando Europa se desangraba en una guerra terrible. Uno de los artículos del citado periódico, y que reflejamos íntegramente, fue realizado por Daniel Porto, que supo captar la impresión de Sorolla en Villagarcia. Como se verá más adelante, en el cuadro aparecen personas de Villagarcia mas o menos allegadas a la casa palacio de Vista Alegre teniendo como fondo a Carril. 
 
Veamos lentamente como llegó Archer Huntington a  Galicia y como se fue gestando el cuadro bajo la mano de Sorolla en Villagarcia.
 
 
LA LLEGADA DE ARCHER HUNTINGTON A GALICIA. 
En una mańana abrileña del año 1.892 esta llegando a la vista del faro de Hércules, un barco procedente de los Estados Unidos, y al aproximarse a la ciudad, se oye un grito unánime de los que regresan a Galicia: "!Terra!! Terra a nosa carballeira! ". Con la alegría de la vuelta a Galicia, entre aquellos buenos paisanos, hay un par de hombres que destacan sobre los demás por su estatura, por el color de su cabello y ojos y por su lengua: son dos extranjeros que vienen a conocer Galicia. Uno de ellos es un profesor de mediana edad y el otro es un joven de 22 años, hijo de Collis P. Huntington, que es por aquellos años una de las personas mas ricas de los Estados Unidos, pues es el magnate de los ferrocarriles norteamericanos y de sus mejores astilleros. El joven Huntington viene a Galicia para iniciar el conocimiento del pueblo que más ama, el pueblo español, pues cuando apenas contaba 10 años ; al hacerle su padre la pregunta de que quieres ser cuando seas hombre?", el chico respondería : "Coleccionista de cosas hispánicas". 
A esa temprana edad de 10 años el joven ya conocía perfectamente el castellano y cuando se aproximaba a Galicia la lengua gallega no le era desconocida, y por ello, cuando ya bajando del barco y un lanchón les traslada al muelle, un carabinero, maravillado por la estatura del joven norteamericano diría: "Na miña vida vin outro....", pero no podría terminar la frase, ya que el joven rubio a quien iba dirigida la exclamación le contestaría en la lengua del carabineros “Pois eu si que os vin outros mais altos que eu” 
De seguido, el norteamericano, sonríe y le larga al guarda un par de puros. 
Como el vigilante se queda poco menos que estupefacto y trató de disculparse le dice a Huntington: “Eu pensei que eran extranxeiros! ", a lo cual le responde el americano: "Eu non lle digo que non o son." a la vez que le lanza una sonrisa llena de picardía inocente. 
Se trataba pues del primer norteamericano que llega a La Coruña sabiendo hablar en gallego. Era tan insólito aquello que nadie recordaba otro caso similar anteriormente. Una vez en tierra el que habría de ser gran protector de todo lo relacionado con la cultura gallega y española en general viajaría por gran parte de Galicia para captar con sus ojos lo que tanto había soñado. 
Por ello, como arrebatado por el paisaje, escribiría un famoso verso en ingles que él llamaría “CANTO A GALICIA”, y que gracias a su libro COLLECTED VERSE hemos podido conseguir.
 
Su traducción al castellano dice así:
 
Estaba el muelle mojado y brillante. 
Atadas a él, las lanchas de pescadores 
se mecían suavemente..... 
en las húmedas piedras y charcas de la calle
se reflejaban con mágicas luces las galerías coruñesas. 
 
De pronto  el sol, hasta entonces acortinado, 
se abrió paso desde el cerro de una nube! 
 
Y la luz convierte aquella vista en un mundo de esplendor: muelles, casas, velas y embarcaciones 
cercanas al muelle, sufren un incendio glorioso. 
Y más allá de aquellas calles pavimentadas con 
joyas, yacía un mundo mágico de maravillas, el 
espumoso mar de Vizcaya.
 
Hallaría el alma melancólica del gallego 
una murriñenta compañera que le esperara en 
aquel mar que cantara en lengua celta, canciones 
de pueblos conmovidos al pasar?

Despues de Galicia, Huntington recorrería gran parte de España para satisfacer el sueño de amar a todo lo hispánico, y fruto de todo ello, al correr de los años, sería la fundación de la THE HISPANIC SOCIETY OF AMÉRICA, o lo que es lo mismo la Sociedad Hispánica de América. Así, el 18 de mayo de 1.904, Archer Nilton Huntington ejecuta la escritura fundacional de dicha sociedad en la cual establecía la fundación de "una biblioteca publica gratis, museo e institución educativa”, conteniendo objetos de interés artístico, histórico y literario. El objeto de la sociedad es el mejoramiento de los estudios, de las lenguas española y portuguesa, literarura e historia y el adelantamiento del estudio de los paises en los que se habla o habló español y portugués

LA HISPANIC SOCIETY Y SU RELACIÓN CON GALICIA.
Para el desarrollo de la Hispanic Society, Huntington se rodeó de los mejores hispanistas de la época, entre ellos, de Porfirio Díaz, Bartolomé Mitre, Menéndez Pelayo, etc. El dia 20 de enero de 1.908 se inaugura la sociedad con sus museos, bibliotecas, salas de investigación, etc. Se leyó una oración y un poema en español, ya a continuación hablaron los mejores oradores de los Estados Unidos: Nicholas Thomas Butler, James Fitzmaurice Kelly, John D. Fitzgerald, etc. Al día siguiente da la inauguración de la sociedad, se llevó a cabo una exposición de pinturas de Joaquín Sorolla y Bastida. El museo presentó 350 pinturas del pintor español y durante el mes que duró la exposición, acudieron a verla más de 160.000 personas. Posteriormente, los cuadros fueron adquiridos por la Hispanic Society,  y como concesión especial, Huntington acordó que los cuadros "Campesinos leoneses", "Después del baño" y "Atracando la barca" fueran exhibidos en el Museo Metropolitano de Nueva York por dos años antes de pasar definitivamente al Museo de la Sociedad Hispánica. 
En el año 1.910, la Hispanic Society, bajo el diseño de su presidente, se hizo un salón octagonal, para exhibir pinturas que representaran la indumentaria  y fiestas de todas las regiones españolas, y para ello, Mr. Huntington, firmó un contrato con el famoso pintor Sorolla en el año 1.911, para la elaboración de esta serie de cuadros representativos de las regiones españolas y que sería la firme permanencia de la historia de España en los Estados Unidos. A raíz de dicho contrato, D. Joaquín Sorolla tendría que aportar dichos cuadros, y uno de Ellos, representar a Galicia, la primera tierra que vió Huntington en nuestra nación.
 
Por todo ello el pintor Sorolla decide venir a recorrer Galicia para elegir el lugar en donde pintaría su famoso cuadro que representaría nuestra tierra, y tras mucho contemplar con sus ojos latinos todo el verde de Galicia, elige Villagarcia, para que la comarca arosana, al decir de D. Joaquín, la mas hermosa que el vio, representara a Galicia en Norteamerica.

SOROLLA EN VILLAGARCÍA

Cuando en el verano de 1915, D. Joaquín Sorolla llega Villagarcia, cual era el ambiente arosano por aquellos días de Julio? Pues más o menos era el siguiente : Allá por el 8 de julio de 1915 llegaba a Villagarcía el trasatlántico Garonne, procedente de Buenos Aires con 118 pasajeros y también el vapor Wenceslao con carbón y el  Florinda procedente de Liverpool y el Araguaya de la Mala Real Inglesa con 183 personas también de Buenos Aires. Si alguien quería ir a Buenos Aires o al Uruguay en todos  los periódicos venía anunciado el precio que en 3ª era de 236,10 ptas; o sea lo que hoy cuesta un libro barato. Para que el pueblo lo pasara bien mientras Sorolla eligía sus tipos para el cuadro; en el Salón Villagarcía se estrenaba la película EL TRES DE OROS y en el Salón Varietés se podía ver LA HERENCIA DE CABESTAING. 

Un poco más tarde, el día 11 de julio, se inaugura un lavadero público en Villagarcía, y después de la inauguración por el Sr. Alcalde se podían oír los gritos socarrones del gentío diciendo ¡Viva ese hombre!, ¡Viva el jabón de tocador!  ¡A lavarse tocan!, etc.
Los amantes del Café Inglés podían deleitarse viendo a la singular artista LA PARSIFAL y la política, que siempre acecha al pueblo, inauguraba ese mismo día, el 11, un Congreso Agrario, presidido por Ramón Pereira Borrajo, que era a la sazón el presidente del partido agrario regional.
Los comerciantes hacían su lucha propagandística a través de versos, y así, una casa de vinos anunciaba su mercancía en la prensa con el siguiente poema:
 
VIÑOS
¡Paladares delicados 
Obras, obriñas do Porto, 
Patria Chica...., meu Ferrazo.
 
Xa sei qu estades paradas, 
Por falta viño Dopazo 
Oxe haino selecto, 
Do mais grabado resóleo. 
!Probádelo! 
Litro, "cinco cans" 
Callejón de Cobián.

Mientras, los del gremio de perfumería contratacaron con estos versos : 

Ni los vinos de Dopazo 
ni la fusión borrascosa, 
harán ruido tan grande, 
como el ESPUMA DE AROSA 
De venta : Perfumería ESA.
 
Por fin llega Sorolla a Villagarcía y la prensa local del 9 de julio de 1915 le saluda de la siguiente forma: "El insigne pintor valenciano D. Joaquín Sorolla, se encuentra entre nosotros desde ayer con su distinguida familia. Hemos tenido el honor de estrechar la mano de esta gloria del arte pictórico español y nos ha comunicado algunas de las impresiones de su viaje a Villagarcía. Necesito, nos dijo, trasladar al lienzo algo de lo típico de esta tierra y Villagarcía me pareció muy apropósito para la consecución de mis deseos  y lo que ahora quiero, es un lugar tranquilo y soleado en que poder trabajar a la vista de los modelos vivientes que buscaré entre la gente del campo y del mar. 
Otras personas que hablaron después con el insigne artista, nos han dicho que el lugar elegido para su gabinete de labor al aire libre era la finca que nuestro querido amigo Don Antolín García posee en Vista Alegre. También nos dice que D. Joaquín va a embadurnar con la magnificencia de los colores mágicos de su paleta de coloso un lienzo de tres metros de alto por tres y medio de largo. Las figuras que entren en la composición de este cuadro, que será una gloriosa perpetuación de nuestros tipos y de nuestras costumbres y un sello de enaltecimiento para Galicia, serán de tamaño natural.
 
Villagarcía, la elegida por el eminente artista valenciano para el desarrollo de su obra, se honra con tan delicada distinción y a fé que puede estar seguro de que aquí hallará cuantas facilidades desee para la composición del cuadro. Nosotros, por de pronto, nos ponemos incondicionalmente a su disposición y le pertenecemos en lo poco ó mucho que somos. Pasados unos días, el villagarciano Daniel Porto le haría una visita a D. Joaquín, para escribir un reportaje que sería publicado en Galicia Nueva el domingo 18 de Julio con el título: SOROLLA EN VILLAGARCÍA, UNA VISITA AL MAESTRO. "Es el arte una bella superfluidad; pero ya dijo Voltaire que lo superfluo es la cosa más necesaria del mundo; es una especie de postre de la civilización, y sin postre se puede pasar perfectamente. 
Hay por el mundo muchas gentes que no han tomado nunca postre de ninguna clase y esta tan gorda; pero también las hay menos en número, que no pueden pasar sin él." Sigue después Porto diciendo en su artículo:" Sorolla, pués, viene a Galicia a pintar buenos cuadros. Sorolla es el mas grande pintor de la España contemporánea y uno entre los grandes del mundo entero. Camilo Mauchair, gran crítico francés de arte, dijo, en artículo que conservo dedicado a estudiar la obra de Sorolla cuando el gran maestro celebró su exposición en la Galería Petit de París, que nuestro pintor hizo tambalearse prestigios que se tenían en París como inconmovibles y según Ramiro de Maeztu, en una crónica de Londres; cuando Sorolla, abrió en esta Babel su exposición después de París, fué presentado al gran mundo artístico y social londinenses como el primer pintor entre los vivos.
 
En Nueva York y Chicago sus exposiciones después de París y Londres fueron dos éxitos definitivos de arte y de prosaísmo. 
Don Joaquín protestara gritando, de esto último, si se le ocurre leer estas pobres líneas, pero el maestro vive muy ricamente en el palacio que no es mío ni tuyo lector, ni es de nadie. En España el gran artista continúa la varonil tradición  española encauzada y enriquecida, por los Velázquez y los 
Goya inmortales. Nuestro maestro pinta la vida que le rodea, tal como ella es ; en su propio sitio, sin enmascararla con efectismos, prejuicios ni caprichos ; y como dijo, creo que Sthendal, en la novela Sorolla es un limpio espejo que corre a lo largo del camino. Su retina y su mano no tienen rival en la pintura española.
Yo no lo he visto pintar y a fe que lo deseo mucho; pero sus obras, de las cuales conozco una buena parte, revelan que sus ojos son tan patentes como una máquina fotográfica; lo ven todo, no se les escapa el más fugaz matiz, la línea más volandera, la luz más indefinida, y como sus manos son fuertes, lo que ellas esgrafían en la tela ya no se borra jamás, parece que no pinta con los pinceles ; sino que proyecta sobre el lienzo los mismos rayos coloridos que reciben sus ojos de las cosas que miran ; tal que yo sospecho, que si le preguntaseis: pero maestro, como pinta Vd. tan maravillosamente bien ?, el os contestaría : si no soy yo; son ellas que me llevan la mano."  "El sabe donde estan los tonos más secretos de la paleta, y ese saber no es para todos. Ya veis que ha llegado alguien a Villagarcia. A ese señor Alguien, que os acabo de presentar, como he sabido, torpe é incompletamente, he tenido el honor de visitarlo en la hermosa casa donde se aloja. ¿Está el señor Sorolla? Preguntó el simpático dueño de la casa y este, atentisimo, puso enseguida en conocimiento del maestro, que una visita le esperaba. 
Yo tomé asiento en una redonda mesita y pedí a un pulcro camarero una pequeña cerveza dorada. Mientras tanto hecho un vistazo a mi alrededor; es un magnífico establecimiento; un bar magníficamente instalado, y recientemente inaugurado en  el que entraba por primera vez; sus anchurosos vitrales se abren alegremente a nuestra ría incomparable; por ellos entra a torrentes la luz del día, de un radiante día de sol y los perfumes salinos del mar, allá enfrente, azulea risueño el lejano Barbanza. 
 
El hijo del Mediterráneo verá con Alegría que también aletean en estas riberas suavidades del mar latino. En el bello establecimiento consumen unos cuantos caballeros. El maestro aparece; es medio dia. Yo ya le conocía de vista ; pero no había tenido aún el placer de tratarle. 
— ! Bienvenido ilustre maestro! .
Nos estrechamos la mano cortésmente y pasamos a la mesilla, ofrecile cerveza que D. Joaquín rehusó, protestando dolor de cabeza y hablamos. 
Hablamos naturalmente de arte, centro de gravedad adonde había de caer precisamente la conversación, después de mi obligada auto presentación; de sus triunfos artísticos nacionales y extranjeros y al fin llegamos al objeto de su arribada a nuestras playas. 
Intermedio inesperado. 
Ricardo Urioste, de blanco, apareció; Don Joaquín se le quejó también de la jaqueca ; Ricardo replicó que la jaqueca era endémica en esta villa, que la despertaba el viento norte ; en aquel momento corría una suave brisilla del oeste. 
Pregunté de repente a Ricardo donde está el Norte y me señaló el Noroeste. 
Ricardo no sabe donde esta el Norte, está desorientado ,venía de patronear una barquilla, con una señorita, blanca como el. 
Seguimos hablando; salió a cuento el hotel de Sorolla, y yo que me ejercito todos los días en la visión de los aspectos distintivos de las cosas afirmé: que eran de madera tallada unas puertas del jardín del señor Sorolla del estilo renacimiento; pero el maestro que  conoce las puertas mejor que yo, porque son suyas, nos declaró que las tales hermosas puertas son de hierro forjado; pero que las capas de barniz le dan cierto aspecto de madera. 
Ricardo se rió gozoso; estaba vengado. Ricardo se largó. 
-Tengo el encargo, principió a decir el gran maestro; con sencillez y sin pose de eminencia, de pintar el friso de un gran salón del museo hispano erigido en Nueva York dedicado a la cultura española por la sociedad hispanófila, que preside el ilustre admirador de España Mr. Huntington.
Será un gran friso, con interrupciones ; de setenta y pico metros de largo. En él estarán representadas las diversas costumbres y tipos de todas las regiones españolas con figuras de tamaño natural, y este verano me ha tocado venir a pintar a Galicia. Elegí Villagarcia por ser mas popular, mas conocida por su hermoso  horizonte y porque deseo caracterizar el escenario de mi cuadro con el fondo de esta bella ría. 
-Y van a entrar muchos elementos en su composición ?.
 -Si ; hombres, mujeres, bestias, de todo, trajes, típicos y actuales, enseres de trabajo. La genuina representación de la vida gallega. Yo creo que todo esto podré procurármelo sin dificultad. 
-Maestro, yo estoy en lo poquísimo que puedo, a su entera disposición.
-Gracias si irè a Santiago a saturarme del puro ambiente gallego, ver fisonomías de carácter y a procurarme algún traje, monteras, etc, alli tengo un conocido valenciano (Fenolleras, profesor de la escuela de arte) .Necesito reunir todos los materiales, con que voy a llevar a cabo mi obra de la manera más completa posible. 
El maestro sacó del bolsillo un par de postales de tipos clásicos gallegos, con montera y calzón, y me las enseñó diciendo : del lobo un pelo. Al maestro le basta un pelo, para conocer al bicho; si tendra vista.
Aparecieron su hijo y su señora distinguidisima; de ella ha hecho el maestro un retrato que recuerdo que es una maravilla 
Ya lo oís, el gran artista va a estampar en el lienzo, con el sello de fuego, de su genio solar, la espléndida hermosura de nuestra tierra ribereña. A esto viene Sorolla a Villagarcia; a honrarnos llenando de glorias artísticas, esta tierra, toda llena de galas de la naturaleza. Creo villagarcianos que hay bastante para recibir al maestro portentoso con todos los respetos, mientras no ha hecho su obra; y tributarle luego todos los aplausos y todos los laureles cuando la haya concluido. La Galicia que él nos presente, creedlo, ser&aacu