search_left
"Unha ventá para o recordo"
A Vilagarcía antiga
 

O ANTIGO BALNEARIO DA CONCHA OU DA PURÍSIMA CONCEPCIÓN

 

Entre os anos 1884 e 1886, don Manuel Villanueva Abades, don José Salgado Rodríguez, dona Socorro Pumariño e don Ramón Mantilla Gutiérrez, habían promovido catro proxectos para construir, en Villagarcía, “un balneario ou casa de baños de mar” pois esta cidade, aínda que se atopaba emprazada nun lugar privilexiado para o veraneo, onde acudían anualmente, na época estival, gran cantidade de persoas a gozar das súas marabillosa praias, non contaba cos servizos necesarios para atender debidamente a tantos veraneantes. Ocupaba unha superficie de 2.652 metros cadrados, 189 dos cales correspondían ao salón de baile. Con proxecto de don Jenaro de la Fuente e Domínguez, era de estilo chinesco, construido en madeira grosa sobre pilotes encima do mar, na Praia da Concha. Estaba dividido en tres partes e accedíase ao mesmo pola central, que estaba unida á rúa por unha pasarela de cemento e de madeira levantada sobre unha estrutura metálica; estaba cuberto cun tellado formado por ferros de cinc.

 
Vign_Balneario_1885
 
Vign_f

José Salgado / Casa de Baños: el elegante balneario de Vilagarcía “La Concha de Arosa”. Tratamientos hidroterápicos, descanso, encuentros entre los más diversos personajes, banquetes, tertulias, fiestas, bailes, veladas teatrales, musicales y excursiones

Autor : Luis María Salgado Sáenz

 


O meu mais sinceiro agradecemento ao autor pola súa xenerosidade e por darme a oportunidade de difundir este excelente traballo de investigación e recopilación que se relata nos seguintes cinco artigos. Juan Carlos Porto

 
El antiguo Balneario de Vilagarcía de Arousa - Parte I
rss feed
José Salgado / Casa de Baños: el elegante balneario de Vilagarcía “La Concha de Arosa”. Tratamientos hidroterápicos, descanso, encuentros entre los más diversos personajes, banquetes, tertulias, fiestas, bailes, veladas teatrales, musicales y excursiones El empresario, propiamente, fue su hermano Laureano, pero José Salgado compartió con él algunas iniciativas, como esta de la Casa de Baños. Al calor del progreso económico y de los cambios sociales, emergió una sociedad de consumo con ansias de sociabilidad y necesidad de pasar una temporada de vacaciones lejos de su hogar. Bajo este nuevo paradigma, la clientela más elitista acudía a los balnearios para veranear y descansar sin necesidad de padecer ninguna enfermedad. Se trataba de imitar en España el modelo centro-europeo de las grandes estaciones balnearias, atractivos centros de inversión para el capitalismo. Para satisfacer esta demanda, algunos balnearios españoles adquirieron un componente lúdico y elitista, a la vez que se convirtieron en pequeñas villas termales donde se combinaba la difusión de los nuevos tratamientos hidroter...Leer la continuación
Escrito por L.M. Salgado Sáenz •   Agregar un comentario   0 comentarios
 
El antiguo Balneario de Vilagarcía de Arousa - Parte II
rss feed
Al empezar a correr por las copas el espumoso champagne se procedió a los brindis en los que intervinieron Pablo Lugo Viña, comandante de marina, Álvaro López Mora, González Besada, Otero Acevedo con un discurso chispeante, Roque Carús, el fotógrafo Prieto, José Salgado en nombre de la Asociación Gallega, que fue el de la idea de construir el balneario con el objetivo de que concurran el mayor número posible de bañistas, el Sr. Fernández Tafall, redactor de la “Gaceta de Galicia”, que leyó una composición en gallego, Manuel Martínez, representante de “La Justicia”, el Gerente de la compañía Laureano Salgado, que dedicó parte de su brindis a la defensa de la prensa, lo que motivó felicitaciones de todos los periodistas que se hallaban en el local y el cura párroco Sr. Hervilla. Todos los oradores fueron muy aplaudidos al final de los discursos. Los periodistas asistentes quisieron fotografiarse en grupo con el Sr. Murguía, a lo que este accedió, pero cuando el fotógrafo dijo “quietos”, fueron rodeados por un sinnúmero de personas que no pertenecían a la profesión. A las cuatro de la tarde se organizó una excursión a la isla de Arosa en el vaporcito propiedad del diputado provincial Sr. Juan Goday. En la isla visitaron las fábricas de conservas que allí existen, una de ellas propiedad del Sr. Goday, siendo obsequiados los excursionistas con latas de sardinas. A las ocho...Leer la continuación
Escrito por L.M.Salgado Sáenz •   Agregar un comentario   0 comentarios
 
El antiguo Balneario de Vilagarcía de Arousa - Parte III

El antiguo Balneario de Vilagarcía de Arousa - Por Luis María Salgado Sáenz

10/05/2021 11:40:51

Se hacían comentarios ingeniosos, pero comedidos, ante la presencia de señoras, si alguien después del baño de mar buscaba un lugar oculto para exponer su cuerpo al sol, ya que, mayoritariamente, se disfrutaba de la playa sin broncearse, puesto que estar moreno era indicativo de trabajo en el campo y poco propio de las clases altas y acomodadas.

“El balneario está emplazado en condiciones tan excelentes que en las horas de mayor calor marca el termómetro 7 grados de temperatura inferior a la que se observa en el pueblo”, manifestaba un bañista en la “Gaceta de Galicia” de 18 de julio de 1899.

El establecimiento era de madera, procedente quizá de los bosques de Catoira y Caldas, del estilo de La Perla de San Sebastián en aquel entonces, aunque más capaz y elegante, y al estar edificado sobre pilotes en la arena, quedaba rodeado de agua en la pleamar. Eso de estar rodeado por el mar, como se estaba en el balneario de La Concha, no era del gusto de todos, pues un matrimonio de tierra adentro, que llegó de noche, al sentir subir la marea por la madrugada y verse rodeado por el agua creyó que el edificio se había inundado, y comenzó a pedir socorro despertando a todos los huéspedes. Se tranquilizó cuando le explicaron que aquello era la marea y que no corría riesgo alguno; pero al día siguiente cambió de residencia. Los que no sienten temor en alojarse allí encuentran lo que se busca en verano, mucho fresco.

A lo largo de los años se sucedieron en el balneario multitud de actos, hechos y acontecimientos de los que daba cuenta la prensa, entre los que mencionaremos los siguientes:

– La propia revista del balneario, “La Concha de Arosa”, informó en septiembre de 1888 sobre la presencia en el balneario del gran pianista gallego, reconocido internacionalmente, Carlos Sobrino, que acababa de dar un concierto por casi todas las ciudades importantes de Norteamérica. A petición de sus parientes, los jóvenes Buhigas, y solo por complacer a los amigos que le rodeaban, tocó con admirable maestría una sinfonía sobre motivos de Rigoletto. El émulo de Albéniz arrebató de entusiasmo a los presentes. Todos aplaudieron estrepitosamente con las manos y con los pies.

– En el verano de 1889 La Concha de Arosa, la Casa de Baños de Montilla, los casinos y cafés eran los centros de reunión agradabilísimos para las muchas personas de Santiago y de Madrid que habían concurrido a Vilagarcía.

– En el mes de agosto del mismo año los hermanos Salgado dieron a conocer el proyecto que tenían para complementar al balneario, constituir una sociedad anónima con objeto de construir un gran hotel y una serie de chalets, que pudiesen albergar con todas las comodidades de los tiempos modernos a la colonia veraniega. Había personas en Santiago muy conocidas, que estaban interesadas en comprar solares cercanos al balneario para edificar chalets junto a frondosos parques.

– Distinguida concurrencia se congregó en el salón del balneario, el miércoles 7 de agosto de 1889, con objeto de admirar y aplaudir al violinista D, José Curros al frente del Sexteto que dirigía, con el que colaboró el eminente pianista Enrique Lens. Los aficionados, que eran numerosos, se hicieron todo oídos para apreciar las bellezas de las partituras anunciadas y ejecutadas. El Sr. Lens parecía llevar un electro-imán en cada dedo por la prodigiosa facilidad con que los movía sobre el teclado del piano; cuando calló el eco del último compás fue aclamado por los asistentes. En el momento que el maestro Pepe Curros se dispuso a tocar su violín, acompañado al piano por Lens, el silencio era sepulcral. El violín habló, rió, lanzó carcajadas, gemidos y suspiros, todo en confusa y deliciosa armonía. El violinista santiagués, cuando terminó la ejecución, recibió una gran ovación.

– El 8 de agosto de 1889 tuvo lugar la inauguración de las obras del ferrocarril de Pontevedra a Carril. Se celebró en el salón del balneario con un banquete al que asistieron entre otros el Alcalde de Carril, en representación del Gobernador de la provincia de Pontevedra, el Alcalde de Vilagarcía, el Gerente de la compañía concesionaria Juan Trulock, Jacobo Gil Villanueva en representación del Rector de la Universidad de Santiago, Joaquín Díaz de Rábago director de la Sociedad Económica de Amigos del País de Santiago, ingenieros de la empresa, el notario, representantes de la prensa, etc.

– En el mes de septiembre de 1889 se celebró en el balneario un festival o kermesse consistente en una fiesta andaluza con el objeto de allegar recursos para el Asilo recientemente creado en Vilagarcía. Actuó la distinguida pianista señorita Reguera acompañada con la flauta por el señor Cuenca que ejecutó bonitas y difíciles piezas, arrancando nutridos aplausos del numeroso y distinguido público que abarrotaba los salones del balneario. Se rifaron diversos objetos de porcelana de Sèvres, botellas de distintas clases y una hermosa acuarela.

– Lisardo Barreiro en su libro “Esbozos y siluetas de un viaje por Galicia” publicado en 1890, describe que Vilagarcía cuenta con dos espléndidos centros de recreo, cafés suntuosos, fondas de primera, fábricas de aserrar madera, un colegio de segunda enseñanza incorporado, casas de banca, plaza de abastos espaciosa, palacio municipal, comercio e industrias importantes y crecientes, y un balneario modelo.

– Adolfo Mosquera en crónica publicada en la “Gaceta de Galicia” el 19.8.1890 informó de una fiesta de caridad que tuvo lugar por la noche en el balneario, a la que concurrió lo más notable de la colonia de bañistas. De Santiago hubo muchas jóvenes, así como del sexo feo hubo una representación bastante numerosa. En el baile hubo cierto retraimiento en cierto número del sector barbudo, poco amigos de exhibirse, a diferencia de otro número de ellos que bailaron todas las piezas musicales que el complaciente terceto del Sr. Manzano interpretó tan bien. Se rifaron varios objetos, mereciendo especial mención un lapicero de oro, regalo del Arzobispo Martín Herrera que aquellos días estaba en Vilagarcía, alojado en su casa de Vista Alegre, con objeto de tomar algunos baños en las playas de Vilagarcía, donde todas las mañanas se encontraría con un buen contingente de “mantidas”, madrileñas y santiaguesas. Venía acompañado de los canónigos Guisasola y Caeiro. Uno de aquellos días se acercaron hasta Caldas de Reis para asistir a la colocación de la primera piedra de la iglesia de Santo Tomás.

– El 17 de febrero de 1891 la Tuna Compostelana visitó Vilagarcía, siendo obsequiados en La Concha de Arosa con dulces, vinos y cigarros. Venían de Pontevedra conmovidos, pues habían visitado en la cárcel a Villela, antiguo estudiante que pocos años antes asistía a las aulas con alguno de los que formaban parte de la Tuna. Pidieron el indulto para el compañero de estudios que se había visto implicado en un grave suceso ocurrido en Cambados, en virtud de lo cual fue condenado por homicidio. Finalmente fue indultado el aludido Villela, pero no sólo porque sus excompañeros lo solicitasen, sino porque su caso había sido acogido con comprensión por la opinión pública gallega.

– El 1 de agosto de 1891 se verificó una comida espléndidamente servida en el balneario en la que el anfitrión fue el novel diputado por Santiago, y bizarro militar, Benito Calderón Ozores -yerno de Eugenio Montero Ríos-. A su lado estuvieron sentados D. Ramón Sanjurjo Neira y D. Emilio Méndez Brandón, además de otros comensales todos unidos por lazos de amistad y cariño. Se descorchó espumoso Champagne, iniciando los brindis el señor Alfredo Brañas. Enseguida los camareros dieron la señal de ser la hora de salida del tren para Santiago. El Sr. Calderón acompañó a sus amigos hasta la estación, marchando él en coche para el Pazo de Lourizán.

-El 19.8.1891 se comentó en la “Gaceta de Galicia” que el baile que se celebró ayer en la “Concha de Arosa” dio principio a las once de la noche y terminó a hora avanzada, siendo sin duda el más concurrido y brillante de la temporada, saliendo los forasteros altamente complacidos de aquel festejo. Por la mañana había habido regatas en Vilagarcía, una de las cuales había sido ganada por el bote “Ulpiano” propiedad de los señores de Buhigas, de Carril; otra por jóvenes aficionados de esa localidad y una tercera por el Sr. Carreró de A Pobra con un falucho de vela.

– El 15 de junio de 1892 el corresponsal de la “Gaceta de Galicia” escribe: “… el activo e inteligente D. Alfonso Rueda y su simpática esposa Sra. Romualda del Rio, que tienen a su cargo el balneario La Concha de Arosa, hacen grandes preparativos para que pueda competir en comodidades y confort, con todos los establecimientos de su índole…”. “La mayor parte de las habitaciones de Vilagarcía están pedidas, y las fincas medio comprometidas, por lo cual cabe suponer que la temporada será de buten”, añadía. Con este objeto se habían establecido tarifas, para las estancias, almuerzos, comidas y otros servicios, “escandalosamente baratas”, variables y acomodadas a todos los gustos y clases.

– A primeros de noviembre de 1892 estuvo hospedada, en La Concha de Arosa, la rondalla escolar de Santiago presidida por el estudiante vasco, recién Licenciado en Farmacia, Saturnino Echevarri Lecanda, siendo obsequiada con puros y licores por Laureano Salgado, después del concierto y la comedia “Para y Fonda” que en el Teatro de Vilagarcía representaron algunos de sus integrantes, y de animado baile en el Casino. Se pronunciaron animados brindis en el balneario, terminando la reunión con un viva a Galicia.

– El dia 2 de agosto de 1893 entraron a la Casa de Baños, para descansar unos momentos y explicarles lo más importante de sus dependencias, los 32 niños, hijos de obreros y trabajadores, integrantes de “la Primera Colonia Escolar Compostelana”, organizada por la Sociedad Económica de Amigos del País de Santiago. A su entrada en el salón de descanso, D.ª Clementina Albéniz -hermana del gran compositor Isaac Albéniz-, que estaba en el piano, empezó a tocar la marcha real y continuó con otras composiciones. Los niños cantaron alguna de las canciones ensayadas con el prestigioso maestro Enrique Lens Viera, con letra del bate gallego Sr. Juan Barcia Caballero. Días más tarde Laureano Salgado estuvo en el local en que se alojaba la Colonia, el Colegio San Agustín, en Vilagarcía, invitándola para que visitase Caldas, poniendo a disposición de los excursionistas los coches suficientes para transportarlos a la Villa y después a Pontevedra. En Caldas esperó a la Colonia multitud de personas; hubo para los visitantes bombas en cuanto estuvieron a la vista los coches en los que iban, música, colgaduras, coronas de flores, obsequios, refrescos, dulces, cajas de jalea y visita a los paseos; los niños hicieron sus ejercicios gimnástico-militares en la Alameda. También hubo banquete en casa de Laureano Salgado, al que asistieron 67 comensales, pronunciándose elocuentes brindis, después del “bombardeo” del champán, por entre otros Alfredo Brañas, Enrique Lens, Laureano Salgado y Ramiro Rueda Neira, director de la Sociedad Económica de Santiago.

Uno de los niños que formaba parte de la colonia escolar fue José Pasín Romero, de 13 años, futuro artesano-ebanista y líder obrero republicano en Santiago, discípulo predilecto del destacado artista Jesús Landeira, autor de la talla del Cristo Crucificado que se venera en la Iglesia de Santo Tomás en Caldas.

A las siete de la tarde salió la colonia de Caldas hacia Pontevedra junto con el abad de Vilagarcía y José Salgado, que al día siguiente acompañó a la colonia en la excursión que hicieron al Pazo de Lourizán, donde fueron recibidos por D. Eugenio Montero Ríos y esposa, Eduardo Vincenti y el astorgano Manuel Garcia Prieto, diputado por Santiago, que llegaría a ser Presidente del Gobierno, durante 2 días, tras el asesinato de Canalejas.

– Los jóvenes de la Tertulia de Carril acudieron al balneario a mediados de septiembre de 1893 al concierto-baile del cuarteto que dirigía el Sr. Manzano. La mencionada Tertulia era una asociación creada en Carril con fines lúdicos, culturales y sociales, en la década de los 80 del siglo XIX, que sirvió para unir a los vecinos de tan importante puerto separados por cuestiones políticas u otro tipo de rencillas. Merced a las gestiones del diputado provincial, José Salgado, la Dirección de Instrucción Pública concedió a la Tertulia de Carril una biblioteca popular, según información de “El Lucense” de 30 de diciembre de 1893. En el salón de la Tertulia se había celebrado en septiembre de 1889 un banquete con el diputado a Cortes, Pedro Mateo Sagasta, y el diputado, José Salgado, para festejar el éxito obtenido, por sus gestiones, en el histórico proyecto de ensanche o expediente de los solares de la localidad, que fue obra de Jenaro de la Fuente Domínguez. A la iniciativa y gestión de José Salgado se debe también la construcción de la carretera que, pasando por Catoira, unió el encantador pueblecito de Carril y su excelente puerto, con la villa de Cesures.

A primeros de septiembre de 1894 José Salgado, Pedro Sagasta, su hijo Bernardo y varios amigos se acercaron a Carril yendo a comer a la isla Malveira, inmediata a Cortegada, de la que trataba de apropiarse una compañía para establecer un vivero de ostras, a cuya pretensión se oponía el vecindario de Carril, apoyándolo el diputado provincial José Salgado. Una vez terminada la comida campestre se trasladaron de nuevo a Carril en el vapor “Alemparte”, y más tarde en un ripert hasta Caldas.

– A principios del mes marzo de 1895 se afirmó en la prensa, con el encabezamiento de “Balneario Ambulante”, que era cosa hecha el traslado a Vigo de la Casa de Baños “La Concha de Arosa”. El transporte se haría por mar, formando varias balsas que serían remolcadas a su nuevo destino. Tal información fue desmentida semanas más tarde por los propietarios del balneario. No sería extraño que la idea del transporte por mar viniera de algún proyecto urdido por Laureano Salgado, que quedó después descartado.

– En abril de 1895 hizo José Salgado un homenaje a su hermano Laureano, que fue una verdadera expresión de simpatía hacia él, reuniéndose en el elegante comedor del establecimiento más de 40 comensales de Carril y Vilagarcía, entre los que reinó el mayor entusiasmo y alegría. El menú fue variado, lo mismo que los licores que se sirvieron, quedando los concurrentes muy complacidos.

El periodista José Fernández Tafall escribía unas notas de verano en la “Gaceta de Galicia”, el 4.9.1895, en las que contaba que en el baile, que se verificó en el balneario de Vilagarcía, en la noche del viernes, “la realidad superó a las esperanzas … transcurrieron las horas como toda hora de placer y el recuerdo de aquella noche vivirá siempre en la memoria de cuantos allí concurrieron … desde lejos se veía iluminada la estancia y las luces de colores … a las once de la noche comenzó el baile amenizado por el quinteto que dirige el Sr. Manzano … cerca de la una y media comenzó el ansiado cotillón … todas las figuras que se hicieron en el baile fueron de extremada novedad y gusto … se obsequió a las damas en el comedor del balneario con pastas, licores y refrescos … ya de día terminó el baile”.

– En las fiestas de San Roque del mes de agosto de 1897 La Concha de Arosa obsequió a los visitantes con bailes en su elegante salón.

– En el mes de marzo de 1898 se obsequió a D. Bernardo M. Sagasta, antes de salir para Caldas, con un banquete en el balneario, en el que tomaron parte más de 30 comensales.

También a finales del mes referido el citado D. Bernardo M. Sagasta invitó a comer al escritor Lisardo R. Barreiro, acompañados por José Salgado, como desagravio, por la sopapina que hubo en el muelle de Vilagarcía entre D. Lisardo y el fusionista médico municipal Cástor Sánchez, en la que este al parecer por razones políticas maltrató al poeta. “Estos liberales lo arreglan todo comiendo”, se decía en la noticia que informaba del hecho. Al parecer el médico molesto por unos artículos escritos en el semanario “El Freno” se encaró con el escritor que le contestó a bastonazos y D. Cástor, a su vez, le hirió en la cara.

“Las reuniones nocturnas que se celebran este verano en el salón del balneario resultan este año espléndidas, por lo animadas y por el gran número de personas que concurren. Allí se encuentra el director de “La Época”, Marqués de Valdeiglesias”, decía “La Correspondencia Gallega” el 2 de septiembre del año indicado.

– Alfredo Brañas, abonado al balneario, escribe, el 24.8.1898 un artículo en “El Regional”, desde la Ría de Arosa, cerca del nido lindísimo,“La Concha de Arosa”, que José Salgado hizo a orillas de este lago. Recuerda en el artículo su viaje a Lugo invitado por D. José, en el que al atravesar las amplias plazas rodeadas de edificios modernos con estatuas, alamedas y artísticas fuentes; al visitar la Diputación, el Instituto, el Convento de los Franciscanos, el Ayuntamiento, el Círculo de Bellas Artes; al fijarme en las calles de aceras limpias y bien dispuestas; al ver las casa particulares elegantes y cómodas, muchas de construcción modernísima; al notar el movimiento de los comercios y la concurrencia en calles y paseos; y sobre todo al convencerme de lo despejado del horizonte, de la ausencia de montañas cercanas y abrumadoras, de aquel panorama encantador del río Miño, eché de ver cuán engañados están los que creen que Lugo es una ciudad vieja y fea, cuando yo la encontré joven y hermosa, gentil y alegre, pero muy gallega, muy nuestra … allí bendije el feliz pensamiento de mi queridísimo amigo José Salgado, Gobernador de aquella hermosa ciudad, al obligarme a emprender un viaje desde Compostela para presidir una fiesta patriótica … no se ha apagado el recuerdo dulcísimo y agradable de aquella ciudad, de aquella catedral, de aquella visita al Miño, de aquellas horas de grato solaz en la espléndida mesa del Gobernador, donde se olvidaban las luchas políticas, y se mezclaban tirios y troyanos, y se leían cosas de Murguía, y versos de Aguirre, de Pondal y del mismo anfitrión que nos presidía.

– Un banquete, a principios del otoño de 1898, tuvo lugar en la Concha de Arosa, en honor de D. Laureano, por su triunfo en las elecciones provinciales en las que tuvo que competir enfrentado a las pretensiones de Montero Ríos y Riestra, que, como  vimos en páginas anteriores, también se había celebrado con gran alegría en Caldas. Era la primera vez que salía elegido diputado provincial, a diferencia de su hermano José que había sido electo en varias ocasiones con anterioridad.

– En 1899 se festejó la inauguración del anhelado ferrocarril Santiago-Pontevedra con un suntuoso banquete. La inauguración del ferrocarril a Pontevedra era para Vilagarcía uno de sus mayores anhelos ya que con ella se establecía conexión con la red general de ferrocarriles, y para el balneario la posibilidad de que se acercaran con más facilidad los bañistas, evitando las molestias que ocasionaban 3 o más horas en diligencias, después de 24 en ferrocarril desde Madrid.

– A finales del mes de abril de 1900 se celebró un lucido banquete en el salón del balneario para celebrar las mejoras conseguidas para Vilagarcía, como consecuencia de una sentencia de la jurisdicción contencioso-administrariva favorable al Ayuntamiento, en pleito sostenido con la Compañía Ferroviaria, que obligaba a esta a la construcción de una estación ferroviaria en Vilagarcía, lo que se festejó con música cohetes e iluminaciones.

– Jaime Sola, el conocido periodista, relata, el 29.5.1900, en el semanario “Gaceta de Galicia” su grata estancia en Vilagarcía invitado por el vilagarciano y opulento diputado D. Wenceslao González Garra y su paso por todos los sitios, entre ellos La Concha de Arosa.

– En el mes de julio de 1900 se celebraban conciertos diarios por los sextetos que dirigen los violinistas Sres. Puga y Valverde.

– En el balneario, donde se alojaba la prensa, se escribieron las crónicas que narraban la visita que, el 1 de septiembre de 1900, hicieron a Vilagarcía el Rey Alfonso XIII, que entonces tenía 14 años, su madre la Reina Regente María Cristina y las infantas, que arribaron al puerto en el yate Giralda a los sones de la Marcha Real, interpretada por la banda de música. Uno de los autores de esas crónicas que seguía a los Reyes en su excursión a Galicia, Adolfo Rodrigo, “Juanito Pedal”, seudónimo con el que firmaba las crónicas de ciclismo, redactor del “Heraldo” de Madrid, falleció en una habitación de la Concha de Arosa, el día 5 del mes citado, aquejado de grave pulmonía. La Reina Regente María Cristina se interesó por lo menos dos veces por su salud, pues días antes, en la ría de Vigo, había visto al periodista fotografiando al joven Rey Alfonso XIII, con un perrito, al pasar su barco a la altura del que ocupaba el monarca, aunque un vaivén de la embarcación de Adolfo Rodrigo hizo que la preciada fotografía se fuera al fondo, cámara incluída –Xerardo  González Martín, “120 anos de ciclismo gallego”-

Uno de esos primeros día del mes de septiembre fue obsequiado en la Concha de Arosa con un banquete el jefe de Gobierno, Sr. Francisco Silvela, que llegó a Vilagarcía acompañando a la familia real y que en conversación distendida comentó lo impresionado que había quedado por el espectáculo que ofrecía la bahía al entrar el buque en que viajaban los Reyes. No sabía que era tan elevado el número de embarcaciones que se dedicaban a la pesca por medio del “xeito” y que rechazaban el aparejo “traíña”. Unos veinte mil marineros del xeito, se narró en la prensa, saltaron a tierra provistos todos de remos para cubrir la carrera que habían de seguir los Reyes con objeto de asistir al Te-Deum que en la tarde del domingo se celebró en una parroquia de Vilagarcía. Los pescadores levantaron sus remos remedando los actos en que las tropas presentan armas al paso de los Reyes, mientras gritaban ¡viva a nosa nai! ¡morran as traíñas! El Gobierno de Silvela por R. O. de 20 de julio había abolido la pesca de la “traiña” en el litoral de las Rías Baixas, favoreciendo así la pesca del “xeito”. Los pescadores pretendían que esa prohibición se mantuviera en su integridad.

– El 21 de febrero de 1901 se ofreció un banquete a Augusto González Besada diputado en Cortes por el distrito de Cambados para tributarle un homenaje de admiración y cariño y agradecerle las gestiones hechas en relación con la Aduana de Vilagarcía. El precio del cubierto se había fijado en 20 pesetas y en la amplia mesa en forma de herradura y otra central tomaron asiento más de doscientos comensales. El salón se hallaba suntuosamente dispuesto, figurando en las paredes diversos y artísticos medallones con inscripciones alusivas a los progresos conquistados por Vilagarcía en los últimos años. En el menú hubo “tortilla a la parisién, aves en pepitoria, lengua escarlata y salsa a la vinagreta, pastelillos foie gras, rosbif a la inglesa, ensalada rusa, aceitunas, salchichón, pimientos, jamón en dulce, pavo trufado y de postre: tocinitos de cielo, timbal de almendra con huevo hilado, quesos y frutas; todo ello regado con vinos y licores varios; café, té y habanos”. Fue muy elogiada la señora viuda de Rueda -su marido D. Alfonso había fallecido en el verano de 1897- por el servicio excelente, que como encargada del banquete ha sabido presentar, acreditando una vez más la justa fama de que goza el establecimiento de La Concha de Arosa. Entre los asistentes, además del homenajeado, el Gobernador Civil Sr. Juan Menéndez Pidal, los diputados provinciales Otero, Fraga, Casas y Millán, los Alcaldes de Pontevedra,Vilagarcía y Cambados, el Vicepresidente de la Diputación, el Marqués de Vilagarcía, etc. La banda municipal y un sexteto dirigido por el Sr. Puga amenizaron el acto con selectas páginas musicales. Hubo brindis, discursos y se ofrecieron hermosos bouquets de flores al diputado D. Augusto González Besada por una numerosa comisión de señoritas. Terminado el banquete se dirigieron los comensales a la Alameda, y hubo tren especial para los que regresaban en dirección a Pontevedra.

La Aduana se instaló frente a La Concha de Arosa, más cerca de Vilagarcía, con lo cual no estuvieron de acuerdo los vecinos de Carril porque se les privaba de un elemento de vida con el que contaban dese hace siglos. La pretensión de Carril era que se instalase en un punto medio de los dos distritos, o sea al pie de la estación del ferrocarril.

– El 18 de agosto de 1901 se pudo leer una crítica al balneario firmada por O Decote. Decía así: “… al principio La Concha de Arosa fue una esperanza, pero más tarde hubo de convencerse todo el mundo que, en lugar de atraer, alejaba a la gente. Falta de comodidades, deficiente y sustituídos los atractivos y pasatiempos, que ofrecía al comienzo, con especulaciones de ventura como la ruleta y otras por el estilo, que dieron lugar a ver confundidos en sus salones, los individuos de la benemérita con los bañistas. Vése hoy casi desierta, causando, en medio de todo, pena tanta soledad; por otra parte, merecida expiación a lo que con protesta de todos aconteció al fallecimiento, en ella, de nuestro compañero en la prensa el redactor corresponsal del “Heraldo” Sr. Rodrigo, cuya familia tuvo que pagar la subida cuenta que se le presentó”.

Escrito por L.M. Salgado Sáenz •   Agregar un comentario   0 comentarios





 
El antiguo Balneario de Vilagarcía de Arousa - Parte IV
rss feed
Es lógico que el balneario a lo largo de sus cincuenta años de existencia pasara por todo tipo de situaciones, desde las más álgidas hasta las más modestas, de acuerdo con la situación económica del país y de la gestión más o menos acertada de las personas que lo dirigieron en las diversas etapas de su existencia. A pesar de las críticas, Juan Pérez de la Fuente obsequió, a finales de agosto, con una comida íntima en el balneario a Gabino Bugallal, que llegaría a ser ministro y presidente de Gobierno interino, a la que acudieron el exgobernador civil de la provincia Llamas Novac, Cástor Sanchez, el magistrado Trillo Señorans, el Sr. Ricoy, etc. – El “Diario de Pontevedra” informa el 4.4.1902 que “la Gaceta de Madrid”, el boletín oficial, publica un decreto aprobando el contrato celebrado entre la Administración y Laureano Salgado para arrendamiento de un edificio destinado a establecer las oficinas de Aduanas de Vilagarcía-Carril, por el precio anual de 3.000 pesetas. – El 28 de junio de 1904 se decía en la “Gaceta de Galicia”: “Empiezan ya a recibirse pedidos de habitaciones en Villagarcía … el hermoso balneario de La Concha de Arosa ha de ser, como todos los años, el punto de cita de todos los bañistas, organizándose las agradables matinés de costumbre”....Leer la continuación
Escrito por L.M. Salgado Sáenz •   Agregar un comentario   0 comentarios
 
El antiguo Balneario de Vilagarcía de Arousa - Parte V
rss feed
En la novela “La Casa de la Troya”, ambientada en la Galicia de finales del siglo XIX, Augusto Armero, uno de los estudiantes protagonistas, con objeto de que su amigo, Gerardo Roquer, personaje principal, se animara y se acercara desde Compostela, en alborotada epístola le describe las delicias de Vilagarcía: “el San Sebastián gallego”, “el pueblo un encanto; la ría una divinidad; la campiña otra. Y encima el baile, chico. Baile por la mañana en el Balneario, baile en el Balneario por la tarde, baile por la noche…”. La lancha a vapor del industrial D. Antonio Alemparte estaba a disposición de los concurrentes al balneario para hacer excursiones por la ría y puntos próximos. Sólo hacía falta avisar con tres horas de antelación al Administrador de la casa y convenir los precios. El restaurante del establecimiento se encargaba de servir almuerzos a los excursionistas. J. López Otero nos relata en 1895, en “Revista Popular”, una excursión desde Vilagarcía hasta A Pobra do Caramiñal: “nos acercamos al muelle, recorrimos este largo puente de hierro, y un bote nos llevó al vapor. Ya estamos a borde del “Pasage” con otra mucha gente; se anima el fuego a la caldera y con fuerza emprendió su marcha, izóse el foque y el trinquete; de babor velas que henchidas por el viento aumentaban la velocidad del barco … yo al lado del patrón y timonel sobre el puente del timón haciendo mis preguntas, tomando...Leer la continuación
Escrito por L.M. Salgado Sáenz •   Agregar un comentario   0 comentarios
 
Imaxes relacionadas
 
GALERÍA DE IMAXES
 

O BALNEARIO DA PURÍSIMA CONCEPCIÓN

Unha bela construción desaparecida nos anos 50

 
Vign_Balneario_009
 
LA TRISTE DECADENCIA DEL BALNEARIO


Si, allí estaba él, nuestro Balneario, la Casa de Baños “La Concha Arosa”, en la carretera a la antigua Estación del ferrocarril. 
Últimamente, carcomido por los años. Todo su maderamen levantado sobre verticales troncos de madera alquitranada, cuyas bases lamía y relamía a su placer el mar de la Ría espléndida, en una larga sucesión de años. Pero la Concha se mantenía erguida en seco sobre las olas, y por mucha que fuera la destructora labor de las caries de los años, que iba corroyendo viga a viga y pabellón a pabellón de su linda estructura vegetal, la Concha perduraba cual bíblica Arca de Noé imbatida por los elementos. 
Hace ya muchos años que se le decía, en una obra teatral titulada “El Dios Momo “ ...
Balneario tan desvencijado 
dime a dónde vas, 
tu no ves que te estás deshaciendo 
todo por detrás. 
Pero La Concha impertérrita, deshaciéndose en efecto, por detrás y por delante se mantenía en pié aún cayéndose a pedazos tablas y tabiques uno tras otro. La Concha vivía en sus últimos años, exclusivamente para su espléndida Sala de baile, y tal salón era la única “nodriza” que mantenía a la anciana “Casa de Baños”. 
Tiempos atrás, muy atrás, cuando la Concha cumplía, orgullosa, su alta misión higiénica de Casa de Baños, entonces era un perfecto monumento, honra de la ría arosana. Generaciones de “mantidas” y “poubanas” de toda Galicia refrescaban allí sus anatomías en los cientos de dependencias habitadas para ese menester. 
Últimamente La Concha era, como digo, un estupendo Salón de baile, en donde se celebraron fantásticos festivales. Al fin, y demostrándose una vez la caducidad y efímero que es todo lo que en vida es vida, al Balneario La Concha de Arosa le llegó la hora de la muerte. Pero en el epitafio de su tumba, al paso de pretéritas generaciones por la carretera de la Estación vieja, todos podrán leer: Aquí vivió y falleció un muy célebre Balneario, “La Concha de Arosa” .

Artigo escrito co seudónimo de OTROP nos anos 50

 
Vign_Balneario_002
 
Vign_Balneario_45
 
Vign_Copia_de_balneario_publicidad
 
Vign_Balneario_terraza
 
Vign_Interior_Balneario_

 O BALNEARIO-INTERIOR

Inicialmente a práctica dos baños de mar realizábase exclusivamente con fins sanitarios e ás agachadas, xa que non encaixaba cos valores da época.
É a partir de mediados do século XIX cando estes baños recoméndanse abertamente polos medicamentos higienistas ponse de moda pola alta burguesía, que os converten nunha práctica de lecer, acotada a determinadas zonas da costa. Esta actividade balnearia trae consigo un gran cambio nas costumes sociais dos veraneos da época que motiva a aparición de novas edificacións e infraestruturas: os paseos marítimos e os balnearios de mar, os primeiros talasos que substitúen ás máis incómodas casetas de baño.
En Vilagarcía inaugurábase en 1888 este fermoso edificio fixo de madeira ,o Balneario de "A Concha de Arosa" ou "A Purísima Concepción", na praia da Concha.
A Gaceta de Galicia dese ano contaba como era esta construción e as comodidades que ofrecía: De «estilo chinesco», o edificio tiña unha parte destinada aos homes e outra ás mulleres. Había un restaurante amplo e con mesas de mármore. Albergaba tamén tocador de señoras, gabinete de lectura e unha sala de xogos, con caballitos e billar romano (un xogo de bólas semellante á petanca).
O Balneario da Concha de Arousa dispuña de sesenta habitacións, «con jofaina de válvula, espello e colgadores, pero todo elegante, todo bo», con cuartos de baño quentes.
O edificio daba ao mar cun miradoiro de recreo e escaleiras que baixaban á praia.
A parte central era un gran salón hexagonal con vidreiras. Neste espazo foi onde a fonda Suíza, de Santiago, serviu a comida de inauguración: O menú incluíu ovos, peixe, pito, lagosta e carne. Referidos en francés, ao gusto da época, os pratos presentáronse como oeufs brouillés á a pointe d'asgerges , poisson salgueiro normande, poularde en galantine truffé, langouste en remo ade e rosbeaf aux champignons, con salchichón de Lyon como entremés. Chantilly e pudin de sobremesa. Unha referencia galega representada nos viños do Ribeiro.
Desapareceu en 1957 e o 28 de febreiro dese ano, o Enxeñeiro Xefe de Obras Públicas, pon fin á concesión. O Director Xeral de Portos expresa que "Debido ao seu actual estado de absoluto abandono, produce un deplorable aspecto moi prexudicial, para unha poboación de máximo interese estival, como é Vilagarcía..." E así, por abandono e despreocupación, desapareceu definitivamente.

Vilagarcía, Patrimonio e historia