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"Unha ventá para o recordo"
A Vilagarcía antiga
 

O ANTIGO BALNEARIO DA CONCHA OU DA PURÍSIMA CONCEPCIÓN

 

Entre os anos 1884 e 1886, don Manuel Villanueva Abades, don José Salgado Rodríguez, dona Socorro Pumariño e don Ramón Mantilla Gutiérrez, habían promovido catro proxectos para construir, en Villagarcía, “un balneario ou casa de baños de mar” pois esta cidade, aínda que se atopaba emprazada nun lugar privilexiado para o veraneo, onde acudían anualmente, na época estival, gran cantidade de persoas a gozar das súas marabillosa praias, non contaba cos servizos necesarios para atender debidamente a tantos veraneantes. Ocupaba unha superficie de 2.652 metros cadrados, 189 dos cales correspondían ao salón de baile. Con proxecto de don Jenaro de la Fuente e Domínguez, era de estilo chinesco, construido en madeira grosa sobre pilotes encima do mar, na Praia da Concha. Estaba dividido en tres partes e accedíase ao mesmo pola central, que estaba unida á rúa por unha pasarela de cemento e de madeira levantada sobre unha estrutura metálica; estaba cuberto cun tellado formado por ferros de cinc.

 
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José Salgado / Casa de Baños: el elegante balneario de Vilagarcía “La Concha de Arosa”. Tratamientos hidroterápicos, descanso, encuentros entre los más diversos personajes, banquetes, tertulias, fiestas, bailes, veladas teatrales, musicales y excursiones

Autor : Luis María Salgado Sáenz

 


O meu mais sinceiro agradecemento ao autor pola súa xenerosidade e por darme a oportunidade de difundir este excelente traballo de investigación e recopilación que se relata nos seguintes cinco artigos. Juan Carlos Porto

 
El antiguo Balneario de Vilagarcía de Arousa - Parte I

El antiguo Balneario de Vilagarcía de Arousa - Por Luis María Salgado Sáenz

10/05/2021 11:15:11

 José Salgado / Casa de Baños: el elegante balneario de Vilagarcía “La Concha de Arosa”. Tratamientos hidroterápicos, descanso, encuentros entre los más diversos personajes, banquetes, tertulias, fiestas, bailes, veladas teatrales, musicales y excursiones

 El empresario, propiamente, fue su hermano Laureano, pero José Salgado compartió con él algunas iniciativas, como esta de la Casa de Baños.

Al calor del progreso económico y de los cambios sociales, emergió una sociedad de consumo con ansias de sociabilidad y necesidad de pasar una temporada de vacaciones lejos de su hogar. Bajo este nuevo paradigma, la clientela más elitista acudía a los balnearios para veranear y descansar sin necesidad de padecer ninguna enfermedad. Se trataba de imitar en España el modelo centro-europeo de las grandes estaciones balnearias, atractivos centros de inversión para el capitalismo. Para satisfacer esta demanda, algunos balnearios españoles adquirieron un componente lúdico y elitista, a la vez que se convirtieron en pequeñas villas termales donde se combinaba la difusión de los nuevos tratamientos hidroterápicos con bailes, veladas musicales y literarias, casinos, prácticas deportivas y excursiones -Margarita Vilar Rodríguez, “Balnearios, intereses políticos y desarrollo turístico en el noroeste de España”-.

En la provincia de Pontevedra existían balnearios en Mondariz, Cuntis, A Toxa, Caldelas de Tui, Caldas de Reis y algunos otros de menos importancia.

La “Gaceta de Galicia”, el 22.2.1886, da a conocer la solicitud que hace José Salgado Rodríguez, vecino de Caldas, de autorización para establecer una Casa de Baños en la playa de Vilagarcía en el punto punto denominado “Entre Ríos” kilómetro 13, hectómetro 8 y 9 de la carretera de Chapa a Carril y a su margen izquierda en un espacio de playa, cuya longitud es de 90 metros lineales, y que está a unos cuatro metros del nivel de la expresada carretera.

En marzo de 1887 se anuncia en prensa que el próximo verano el puerto de Vilagarcía contará con una magnífica Casa de Baños con todas las condiciones  modernas, que se propone construir allí D. José Salgado, en la que se contará con material de hierro que ya está encargado a Bélgica.

El 30.5.1887 “Crónica de Pontevedra” anunciaba que en breve darán comienzo las obras para levantar una Casa de Baños propiedad del Sr. Salgado de Caldas, en la playa de Santa Lucía de Vilagarcía, bajo la dirección de D. Teodoro Segares, quien se encuentra ya activamente disponiendo los primeros trabajos.

No fue el próximo verano, como se dijo, fue el del siguiente año, el 15 de julio de 1888, cuando se inauguró el establecimiento balneario denominado La Concha de Arosa o de la Purísima Concepción, construído en madera sobre pilotes encima del mar, con proyecto del arquitecto Jenaro de la Fuente, que también trazó los planos del majestuoso balneario de Mondariz y el del espléndido balneario Acuña de Caldas. El Director de las obras de la Casa de Baños fue el mencionado D. Teodoro; a cargo de Mr. Alpim estuvo la instalación de la luz eléctrica y el Sr. Alemparte despachó en el más breve plazo todos los trabajos necesarios encomendados a su fábrica de fundición.


 

J. López Otero, escasos años más tarde de su inauguración, describe el entorno en que fue construído el balneario, al hilo de un paseo que dio entre Vilagarcía y Carril: “tomamos el desayuno y a Carril nos dirigimos. La carretera que une estos dos pueblos de la costa es un paseo de alameda, una calle interrumpida por jardines y arbolado, hermosos hoteles -chalets- y “La Concha de Arosa”, balneario flotante de construcción elegantísima, como no hay otro en la provincia. Seguimos sin perder paso, allí la ría cuyas aguas impelidas por el viento, parecía que deseaban venir a nosotros, aquí; al otro lado, la Estación y vía del ferrocarril de Santiago; esto nos era sumamente entretenido. La entrada de Carril como la de Villagarcía, la cierran en sombra espesa robustos árboles y elevados eucaliptus que ocultan la población. Al llegar a la fábrica de fundición del Sr. Alamparte…”.

Para llevar adelante la iniciativa del balneario, se constituyó la Asociación Gallega, en la que participaron, además de José y Laureano Salgado, Manuel Bárcena, Augusto Casó, Manuel Oya y Eudoro Pardo, según crónica de la “Gaceta de Galicia”.

Su estilo chinesco le daba un singular atractivo. Tenía una superficie de unos 2.700 metros cuadrados. Constaba de vestíbulo, administración y despacho, cuarto de enseres, recogida de billetes, sesenta habitaciones muy cómodas -decía la prensa- con su jofaina de válvula, espejo, colgadores, pero todo elegante, todo bueno … galería mirador, balconada de recreo … sala de espera, tertulia y pasatiempos, gabinete de lecturas, tocador de señoras, sala de juego, restaurante con mesas de mármol en el que se iba a poder degustar desde el chocolate-soconusco hasta una comida apetitosa que pueda satisfacer los deseos de cualquier gastrónomo, a su lado la cocina con todos los elementos del arte culinario, a cuyo frente se hallaba la señorita doña Victorina Méndez Grao, el departamento de máquinas, etc. El distinguido salón del centro del edificio medía 21 metros de largo, 9 de ancho y 13 de altura, era de forma hexagonal, amueblado con divanes, cortinas en las vidrieras, un piano y disponía de un arco voltaico que producía energía para las luces eléctricas existentes. Se destinó a bailes, convirtiéndose en el lugar en el que anualmente se celebraba el importante acto de la elección de la Reina del Baile.

Las dos alas del edificio estaban destinadas una para hombres y otra para mujeres, estando en comunicación con el mar por unas escaleras. Un puente servía de paso de la carretera al edificio.  En la inauguración, que tuvo lugar bajo un tiempo no muy propio de la estación veraniega, después de un disparo de muchas bombas, entre las once y las doce del día se procedió a la bendición de todos los departamentos del edificio -en su parte exterior estaba engalanado por gran número de banderas y gallardetes- por D. José María Hervilla revestido con alba, estola y amito, que se dirigió en primer lugar a un altar que se había colocado a la entrada y donde se veía una imagen de la Purísima Concepción. La banda de música, dirigida por el inspirado músico pontevedrés D. Felipe Paz, ejecutó una preciosa sinfonía. Cerca de la una de la tarde los convidados en número de sesenta se sentaron a una larga mesa, en forma de herradura, ricamente dispuesta y con hermoso gusto adornada. La fonda Suiza de Santiago sirvió una espléndida comida, cuyo menú, impreso en una elegante tarjeta colocada en el sitio que debía ocupar cada uno de los invitados, fue el que sigue:

Menú 15 Juillet 1888

Oeufs brouillé a la Pointe d`asperges

Poisson sauce normande

Poularde en galantine truffé

Langouste en remoulade

Rosbeaf aux champignons.

Chantilly à la vanille

Pouding au Kirsch

Entremets - Saucisson de Lyon

Olives, Cornichons, Sardines

Biscuits, Crocants, Fromage

Fruits du temps

Vins, Champagne, etc.

Café, Rhum, Cognac

Entre los asistentes estuvieron autoridades de Vilagarcía, de Carril, y de Pontevedra, el director del Colegio de San Agustín, D. Roque Carús, también director facultativo del balneario, y su hermano D. Manuel Carús, D. Ramón Carril, el ingeniero Mr. Halpi, el industrial Mr. Tiraul, el director del periódico “El Eco Comercial” y redactores de los periódicos “El Diario”, “La Justicia”, “El Anunciador”, “La Crónica”, “O Galiciano”, “Gaceta de Galicia”, Augusto González Besada por el “Faro de Vigo”-años después destacado político gallego-, D. Andrés Landín, director del “Diario de Pontevedra” -impresor y padre de Prudencio Landín, el autor de “De mi viejo carnet”-, D. José Gosende y el fotógrafo Sr. Prieto que retrató a todas las personas que estaban sentadas en la mesa; de Santiago el Sr. Manuel Murguía, viudo de Rosalía de Castro desde hacía tres años, D. Alvaro López Mora, diputado a Cortes por Padrón y redactor de “El Imparcial”, D. Gerardo Crespo por “El Regional” y los redactores de “El Pensamiento” y de “El País Gallego” Sres. Carlos Adran Botana y Carlos Valle, hermano del escritor Ramón de Valle-Inclán, y por el “Café con Gotas”, diario satírico, el Sr. Manuel Otero Acevedo, presidente de la Tuna Compostelana en el año 1888; de Vigo los Sres., D. Jenaro de la Fuente, el arquitecto, y D. Augusto Caraux; de Caldas el alcalde, Antonio Román López, los hermanos Salgado: José, Laureano, Antonio y Jesús, y los Sres. Búa, Pardeiro, Trapote, Pérez Casal y Modesto Martínez.

Escrito por L.M. Salgado Sáenz •   Agregar un comentario   0 comentarios





 
El antiguo Balneario de Vilagarcía de Arousa - Parte II
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Al empezar a correr por las copas el espumoso champagne se procedió a los brindis en los que intervinieron Pablo Lugo Viña, comandante de marina, Álvaro López Mora, González Besada, Otero Acevedo con un discurso chispeante, Roque Carús, el fotógrafo Prieto, José Salgado en nombre de la Asociación Gallega, que fue el de la idea de construir el balneario con el objetivo de que concurran el mayor número posible de bañistas, el Sr. Fernández Tafall, redactor de la “Gaceta de Galicia”, que leyó una composición en gallego, Manuel Martínez, representante de “La Justicia”, el Gerente de la compañía Laureano Salgado, que dedicó parte de su brindis a la defensa de la prensa, lo que motivó felicitaciones de todos los periodistas que se hallaban en el local y el cura párroco Sr. Hervilla. Todos los oradores fueron muy aplaudidos al final de los discursos. Los periodistas asistentes quisieron fotografiarse en grupo con el Sr. Murguía, a lo que este accedió, pero cuando el fotógrafo dijo “quietos”, fueron rodeados por un sinnúmero de personas que no pertenecían a la profesión. A las cuatro de la tarde se organizó una excursión a la isla de Arosa en el vaporcito propiedad del diputado provincial Sr. Juan Goday. En la isla visitaron las fábricas de conservas que allí existen, una de ellas propiedad del Sr. Goday, siendo obsequiados los excursionistas con latas de sardinas. A las ocho...Leer la continuación
Escrito por L.M.Salgado Sáenz •   Agregar un comentario   0 comentarios
 
El antiguo Balneario de Vilagarcía de Arousa - Parte III
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Se hacían comentarios ingeniosos, pero comedidos, ante la presencia de señoras, si alguien después del baño de mar buscaba un lugar oculto para exponer su cuerpo al sol, ya que, mayoritariamente, se disfrutaba de la playa sin broncearse, puesto que estar moreno era indicativo de trabajo en el campo y poco propio de las clases altas y acomodadas. “El balneario está emplazado en condiciones tan excelentes que en las horas de mayor calor marca el termómetro 7 grados de temperatura inferior a la que se observa en el pueblo”, manifestaba un bañista en la “Gaceta de Galicia” de 18 de julio de 1899. El establecimiento era de madera, procedente quizá de los bosques de Catoira y Caldas, del estilo de La Perla de San Sebastián en aquel entonces, aunque más capaz y elegante, y al estar edificado sobre pilotes en la arena, quedaba rodeado de agua en la pleamar. Eso de estar rodeado por el mar, como se estaba en el balneario de La Concha, no era del gusto de todos, pues un matrimonio de tierra adentro, que llegó de noche, al sentir subir la marea por la madrugada y verse rodeado por el agua creyó que el edificio se había inundado, y comenzó a pedir socorro despertando a todos los huéspedes. Se tranquilizó cuando le explicaron que aquello era la marea y que no corría riesgo alguno; pero al día siguiente cambió de residencia. Los que no sienten temor en alojarse allí encuentran lo que se busca en verano, mucho fresco....Leer la continuación
Escrito por L.M. Salgado Sáenz •   Agregar un comentario   0 comentarios
 
El antiguo Balneario de Vilagarcía de Arousa - Parte IV
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Es lógico que el balneario a lo largo de sus cincuenta años de existencia pasara por todo tipo de situaciones, desde las más álgidas hasta las más modestas, de acuerdo con la situación económica del país y de la gestión más o menos acertada de las personas que lo dirigieron en las diversas etapas de su existencia. A pesar de las críticas, Juan Pérez de la Fuente obsequió, a finales de agosto, con una comida íntima en el balneario a Gabino Bugallal, que llegaría a ser ministro y presidente de Gobierno interino, a la que acudieron el exgobernador civil de la provincia Llamas Novac, Cástor Sanchez, el magistrado Trillo Señorans, el Sr. Ricoy, etc. – El “Diario de Pontevedra” informa el 4.4.1902 que “la Gaceta de Madrid”, el boletín oficial, publica un decreto aprobando el contrato celebrado entre la Administración y Laureano Salgado para arrendamiento de un edificio destinado a establecer las oficinas de Aduanas de Vilagarcía-Carril, por el precio anual de 3.000 pesetas. – El 28 de junio de 1904 se decía en la “Gaceta de Galicia”: “Empiezan ya a recibirse pedidos de habitaciones en Villagarcía … el hermoso balneario de La Concha de Arosa ha de ser, como todos los años, el punto de cita de todos los bañistas, organizándose las agradables matinés de costumbre”....Leer la continuación
Escrito por L.M. Salgado Sáenz •   Agregar un comentario   0 comentarios
 
El antiguo Balneario de Vilagarcía de Arousa - Parte V
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En la novela “La Casa de la Troya”, ambientada en la Galicia de finales del siglo XIX, Augusto Armero, uno de los estudiantes protagonistas, con objeto de que su amigo, Gerardo Roquer, personaje principal, se animara y se acercara desde Compostela, en alborotada epístola le describe las delicias de Vilagarcía: “el San Sebastián gallego”, “el pueblo un encanto; la ría una divinidad; la campiña otra. Y encima el baile, chico. Baile por la mañana en el Balneario, baile en el Balneario por la tarde, baile por la noche…”. La lancha a vapor del industrial D. Antonio Alemparte estaba a disposición de los concurrentes al balneario para hacer excursiones por la ría y puntos próximos. Sólo hacía falta avisar con tres horas de antelación al Administrador de la casa y convenir los precios. El restaurante del establecimiento se encargaba de servir almuerzos a los excursionistas. J. López Otero nos relata en 1895, en “Revista Popular”, una excursión desde Vilagarcía hasta A Pobra do Caramiñal: “nos acercamos al muelle, recorrimos este largo puente de hierro, y un bote nos llevó al vapor. Ya estamos a borde del “Pasage” con otra mucha gente; se anima el fuego a la caldera y con fuerza emprendió su marcha, izóse el foque y el trinquete; de babor velas que henchidas por el viento aumentaban la velocidad del barco … yo al lado del patrón y timonel sobre el puente del timón haciendo mis preguntas, tomando...Leer la continuación
Escrito por L.M. Salgado Sáenz •   Agregar un comentario   0 comentarios
 
Imaxes relacionadas
 
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O BALNEARIO DA PURÍSIMA CONCEPCIÓN

Unha bela construción desaparecida nos anos 50

 
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LA TRISTE DECADENCIA DEL BALNEARIO


Si, allí estaba él, nuestro Balneario, la Casa de Baños “La Concha Arosa”, en la carretera a la antigua Estación del ferrocarril. 
Últimamente, carcomido por los años. Todo su maderamen levantado sobre verticales troncos de madera alquitranada, cuyas bases lamía y relamía a su placer el mar de la Ría espléndida, en una larga sucesión de años. Pero la Concha se mantenía erguida en seco sobre las olas, y por mucha que fuera la destructora labor de las caries de los años, que iba corroyendo viga a viga y pabellón a pabellón de su linda estructura vegetal, la Concha perduraba cual bíblica Arca de Noé imbatida por los elementos. 
Hace ya muchos años que se le decía, en una obra teatral titulada “El Dios Momo “ ...
Balneario tan desvencijado 
dime a dónde vas, 
tu no ves que te estás deshaciendo 
todo por detrás. 
Pero La Concha impertérrita, deshaciéndose en efecto, por detrás y por delante se mantenía en pié aún cayéndose a pedazos tablas y tabiques uno tras otro. La Concha vivía en sus últimos años, exclusivamente para su espléndida Sala de baile, y tal salón era la única “nodriza” que mantenía a la anciana “Casa de Baños”. 
Tiempos atrás, muy atrás, cuando la Concha cumplía, orgullosa, su alta misión higiénica de Casa de Baños, entonces era un perfecto monumento, honra de la ría arosana. Generaciones de “mantidas” y “poubanas” de toda Galicia refrescaban allí sus anatomías en los cientos de dependencias habitadas para ese menester. 
Últimamente La Concha era, como digo, un estupendo Salón de baile, en donde se celebraron fantásticos festivales. Al fin, y demostrándose una vez la caducidad y efímero que es todo lo que en vida es vida, al Balneario La Concha de Arosa le llegó la hora de la muerte. Pero en el epitafio de su tumba, al paso de pretéritas generaciones por la carretera de la Estación vieja, todos podrán leer: Aquí vivió y falleció un muy célebre Balneario, “La Concha de Arosa” .

Artigo escrito co seudónimo de OTROP nos anos 50

 
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 O BALNEARIO-INTERIOR

Inicialmente a práctica dos baños de mar realizábase exclusivamente con fins sanitarios e ás agachadas, xa que non encaixaba cos valores da época.
É a partir de mediados do século XIX cando estes baños recoméndanse abertamente polos medicamentos higienistas ponse de moda pola alta burguesía, que os converten nunha práctica de lecer, acotada a determinadas zonas da costa. Esta actividade balnearia trae consigo un gran cambio nas costumes sociais dos veraneos da época que motiva a aparición de novas edificacións e infraestruturas: os paseos marítimos e os balnearios de mar, os primeiros talasos que substitúen ás máis incómodas casetas de baño.
En Vilagarcía inaugurábase en 1888 este fermoso edificio fixo de madeira ,o Balneario de "A Concha de Arosa" ou "A Purísima Concepción", na praia da Concha.
A Gaceta de Galicia dese ano contaba como era esta construción e as comodidades que ofrecía: De «estilo chinesco», o edificio tiña unha parte destinada aos homes e outra ás mulleres. Había un restaurante amplo e con mesas de mármore. Albergaba tamén tocador de señoras, gabinete de lectura e unha sala de xogos, con caballitos e billar romano (un xogo de bólas semellante á petanca).
O Balneario da Concha de Arousa dispuña de sesenta habitacións, «con jofaina de válvula, espello e colgadores, pero todo elegante, todo bo», con cuartos de baño quentes.
O edificio daba ao mar cun miradoiro de recreo e escaleiras que baixaban á praia.
A parte central era un gran salón hexagonal con vidreiras. Neste espazo foi onde a fonda Suíza, de Santiago, serviu a comida de inauguración: O menú incluíu ovos, peixe, pito, lagosta e carne. Referidos en francés, ao gusto da época, os pratos presentáronse como oeufs brouillés á a pointe d'asgerges , poisson salgueiro normande, poularde en galantine truffé, langouste en remo ade e rosbeaf aux champignons, con salchichón de Lyon como entremés. Chantilly e pudin de sobremesa. Unha referencia galega representada nos viños do Ribeiro.
Desapareceu en 1957 e o 28 de febreiro dese ano, o Enxeñeiro Xefe de Obras Públicas, pon fin á concesión. O Director Xeral de Portos expresa que "Debido ao seu actual estado de absoluto abandono, produce un deplorable aspecto moi prexudicial, para unha poboación de máximo interese estival, como é Vilagarcía..." E así, por abandono e despreocupación, desapareceu definitivamente.

Vilagarcía, Patrimonio e historia