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"Unha ventá para o recordo"
A Vilagarcía antiga
 

VILAGARCÍA, CARRIL E VILAXOÁN - FUNDACIÓN E APUNTES HISTÓRICOS

 
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Carta fundacional ou  de avenencia que o día 12 de maio de 1441 outorgou Don García de Caamaño aos moradores e poboadores que quixeran poboar e vivir no seu porto e lugar de Vilagarcia, da freguesía de Santa Baia de Arealonga.

 
Configuración de la antigua ciudad de Vilagarcía de Arousa (Arealonga)
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Dice Manuel del Río Candamo, al hablar de los primeros serenos de Villagarcía, en 1851, que el recorrido de estos se encontraba distribuido entre tres barrios: El primer barrio se denominaba Mercado, que abarcaba, además de El Campo, Torre del Reloj (zona Norte de la actual Plaza de Galicia) e Iglesia. El circuito partía de la calle de la Iglesia (actual calle Edelmiro Trillo) por la Travesía o Callejón de Ginés de Castro, Mercado (actual Plaza de la Independencia), Callejón del Cura, Travesía de la Marina, (Cajal), hasta la calle del Río y vuelta por la Torre del Reloj, bajando por detrás de la casa de Juan José Gimeno (actual calle Covadonga) hasta la Iglesia. El segundo barrio comprendía la Plaza, con el Castro, la Rivera y la Playa. Saliendo de la Plaza (actual Baldosa) y dando la vuelta por la del Castro, entrar por el Callejón de Cubillo (de la Pescadería) y seguía por la Ribera del Sur (actual calle Juan García), Travesía de La Marina (posteriormente calle del Comercio y hoy Valentín Viqueira) para entrar en la Plaza. El tercer barrio comprendía la calle del Río (posteriormente denominada Calderón, González Garra, Rosalía de Castro, González Garra y Rey Daviña)) hasta la casa de Salábrigas (luego estuvo allí la Consignataria de “Antonio Conde e Hijos”) en Santa Lucía, vuelta y regreso por la Ribera del Norte (actual calle Méndez Núñez) y salida por el Callejón de Cores hasta la Pescadería. Esta era la nomenclatura de las calles villagarcianas desde el a&ntil...Leer la continuación
Escrito por Daniel Garrido •   Agregar un comentario   0 comentarios
 

Debuxo - Vilagarcía e Carril - Século XV-XVI

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El Arzobispo Andrade y la compra de Villagarcía
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Por fortuna son ya varios los Arzobispos compostelanos del pasado que han sido objeto de biografías extensas. Como es sabido, la “Historia de la Santa M. Iglesia de Santiago de Compostela” de López Ferreiro ofrece un verdadero episcopologio hasta el Arzobispo D. Rafael Múzquiz. Naturalmente, lo dedicado a cada personaje es más bien escueto, dando base para las correspondientes explanaciones. A partir de Múzquiz, se ha ido rellenando el vacío con obras sobre los Arzobispos Rafael Vélez, Cardenal Cuesta, Cardenal Payá, Cardenal Quiroga... Para otros sigue deseándose el estudio pormenorizado que realmente merecen. D. Víctor Viana y Juan José Clopés han acometido el trabajo biográfico atinente al Arzobispo D. Fernando de Andrade, haciendo honor a su propia condición de hijo de Vilagarcía, a cuyo ilustre linaje marquesal pertenece tan preclaro metropolitano de Santiago. Pocos Arzobispos ofrecen un panorama biográfico tan rico y variado. Su trayectoria, humanamente muy próspera, se inicia bajo la buena estrella del famoso dominico Fray Antonio de Sotomayor, Inquisidor General, gran favorecedor de su larguísima parentela y, por supuesto, de Galicia. D. Fernando figura entre sus sobrinos más favorecidos. Por fortuna el favor comenzó por propiciarle una esmerada formación eclesiástica en Salamanca y en Roma. Sus vinculaciones en Italia a los Lemos (el Virrey de Nápoles y el Embajador ante la Santa Sede) parecen ya bastante documentadas. Ahora D. Víctor Viana y Juan José Clopés sigu...Leer la continuación
Escrito por V. Viana- J.J. Cl...  Agregar un comentario   0 comentarios
 
Nacimiento y desarrollo de Vilagarcía de Arousa (Parte I)
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En la orilla litoral de la Ría de Arosa, donde siglos más tarde nacerá Villagarcía se precisa ya desde tiempos prehistóricos la existencia de una abundante población que trabajando la piedra y los metales sostuvieron relaciones marítimo-comerciales con países del mediterráneo oriental que llegaban a estas costas en busca del estaño, metal aquí muy abundante y que aleaban con el cobre, obteniendo el bronce, para fabricar sus armas y utensilios. De estas épocas datan los petroglifos y numerosas muestras de objetos de metal que se pueden ver en nuestros museos. Con la invasión celta se introduce la técnica del hierro, que perdura con la llegada de los romanos, aunque estos dejaron escasas muestras de su cultura. La invasión musulmana apenas dejo rastros pues no llegaron a rebasar el rio Ulla, pero en cambio si llegó a estas costas un pueblo de las tierras frías del Norte, los Normandos, que con grandes flotas trataban de alcanzar Jacobsland como tierra de provisión por la fama de riqueza que atesoraba la tierra donde estaba enterrado el Apóstol Santiago, lo que nunca llegaron a conseguir pese a su empeño. Ya alejado el peligro musulmán, Galicia y este zona fue campo de batalla entre los partidarios de Dña. Urraca, los condes de Traba, protectores del hijo de la reina, el infante Don Alfonso, después Alfonso VII y el arzobispo Gelmírez y en todo este tiempo la fortaleza de Lobeira jugó un sobresaliente papel. Ya en el siglo XV las luchas entre los nobles que trataban de arrebatar las tierras, so...Leer la continuación
Escrito por Adolfo Llovo Santos •   Agregar un comentario   0 comentarios
 
Vilagarcía de Arousa, Carril e Vilaxoán- Apuntes Históricos
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Hay numerosos vestigios que nos indican los antiguos asentamientos humanos de estas tierras. En Bamio aparecieron dibujadas sobre varias rocas de granito una serie de grabados que representan a ciervos, cazoletas y círculos y que datan del II milenio a. C. De la cultura celta tenemos restos en los castros de Carril, Castrogudín y Lobeira. Estos castros serían romanizados, tal y como lo prueban los hallazgos de restos de baños y mosaicos, alfarería y monedas, encontrados al realizar las obras del puerto de Vilagarcía en Vilaxoán. Por este territorio discurría la "Per Loca Marítima", la vía XX, que unía estas tierras con Iria Flavia, a cuyo obispo pertenecieron durante la dominación sueva. El territorio que ocupaba la antigua "Area Longa", fue donado por Alfonso VI al monasterio de San Martín Pinario de Santiago, siendo en 1458 feudo del arzobispo García-Caamaño, el cual funda un burgo marinero, denominado Villa de García, en el lugar donde se asentaba Area Longa (hoy la parroquia). A toda aquella persona que se quisiera instalar en esta villa, se le proveía de piedra, madera, pan y vino. Pasada la villa a dominio de la corona, Felipe II en 1590 autoriza su compra a Rodrigo de Mendoza, el cual la incorpora a sus propiedades, junto con el mayorazgo de Vista-Alegre (esta compra se valoró en 3.116.000 maravedís). Será más tarde el alcalde, Francisco Ravella, el que recuperará el derecho de dicho solar, terminando así el antiguo feudo. Se funda en 1500 Carril como...Leer la continuación
Escrito por M.Villaronga - M....  Agregar un comentario   0 comentarios
 
Vilagarcía de Arousa - Orígenes y fundación de la Villa.
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a) Época prerromana: Según dice Gerardo Alvarez Limeses en su “Geografía del Reino de Galicia”, manifiesta Montero y Aróstegui que “Villagarcía es la antigua Intercaria, ciudad de los vacceos, y que fue jurisdicción de la provincia de Santiago, compuesta de cuatro feligresías, cuyo señorío ejercía el Marqués de su nombre, sita en un llano a la margen inquierda del río Sequillo, cuyo paso facilita un puente y desagua en el río con otros riachuelos que descienden del Xiabre”. (Parece que se refiere al río del Con o río de Vista Alegre; al río de Pazos o río Carduxo, que baja por Las Bocas; al río do Regueir, que pasa por A Xunqueira y debe de ser el río de Santa Mariña, y a un río que pasaba por el Campo de Cabritas). El territorio que ocupaba la antigua "Area Longa", fue donado por Alfonso VI al monasterio de San Martín Pinario de Santiago, siendo en 1458 feudo del arzobispo García-Caamaño, el cual funda un burgo marinero, En el año 1590 esta villa pasó a denominado Villa de García, en el lugar donde se asentaba Area Longa (hoy la parroquia). A toda aquella persona que se quisiera instalar en esta villa, se le proveía de piedra, madera, pan y vino. El rey Felipe II autorizó su compra a Rodrigo de Mendoza quien, habiendo pagado 3.116.000 maravedís, la incorporó a sus propiedades, junto con el mayorazgo de Vista-Alegre; posteriormente, el alcalde, Francisco Ravella y Arenas, recuperará el derecho de dicho solar, terminando...Leer la continuación
Escrito por Daniel Garrido Ca...  Agregar un comentario   0 comentarios
 
La configuración de Vilagarcía de Arousa hasta nuestros días
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En la zona donde iba a nacer Vilagarcía siglos más tarde, se precisa ya en tiempos prehistóricos la existencia de una abundante población que se asentaba en las pequeñas alturas cercanas a la costa y dejaron muestra de su asentamiento. Muestras de grabados sobre rocas al aire libre a las que denominamos petroglifos. De estas muestras, en otro tiempo abundante en la parroquia de Bamio, quedan ya muy pocos ejemplares para su estudio. Por otro lado la proximidad de la montaña y la zona costera, permitió a los pobladores hacer sus viviendas en las alturas, en las que permanecían en caso de peligro o moraban en ellas permanentemente. En estos lugares de habitados llamados "castros" vivían ya los antiguos habitantes anteriores a la invasión celta, pero cuando estos entraron en Galicia, aunque pocos en número dominaron con facilidad a la población indígena, pues su armas a base de estaño y cobre no podían resistir la dureza de las que traían los invasores celtas, pues el hierro hacia quebradizas las otras armas de ahí que los vencedores aprovecharon para su asentamiento los antiguos poblados de los vencidos, convirtiéndolos en recintos fortificados; con defensas y para petos artificiales que se complementaban con Fosos. La misma configuración del terreno ayudaba a la ejecución de estas obras de defensa. En las cercanías de Vilagarcía podemos citar los castros de Carril, Castroagudín y sobre todo el castro de Alobre (mas tarde de San Cristóbal de Alobre) situado como un promontorio sobre la desembocadura d...Leer la continuación
Escrito por Adolfo Llovo Santos •   Agregar un comentario   0 comentarios
 
EL MARQUÉS DE VILAGARCÍA. EL ÚLTIMO VIRREY DE VALENCIA
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Como es sabido, hasta finalizar la Guerra de Sucesión en el reinado de Felipe V, tanto Valencia, como Cataluña y Aragón tenían un virrey que, en representación del rey y junto con las autoridades de dicho virreinato, ejercía el poder real. Ello no quiere decir que estos territorios tuvieran condición de Estado, ya que, en todo caso, era Aragón el que hasta los Reyes Católicos ejercía esta condición. Efectivamente, Antonio Domingo de Mendoza Caamaño y Sotomayor, marqués de Vilagarcía, había sido nombrado virrey de Valencia cuando el monarca Carlos II estaba a punto de fallecer. Poco se imaginaba el marqués de Vilagarcía los problemas que le traería aceptar dicho cargo. Tras la muerte de Carlos II, el marqués de Vilagarcía comunica a las autoridades valencianas la nueva situación al ser proclamado rey de España Felipe V, a lo que en principio acceden los representantes del pueblo, al igual que ocurrió en Cataluña y Aragón. El virrey, aunque nuevo en el virreinato, se dio rápidamente cuenta de cierto ambiente de “antifrancesismo” entre el pueblo por una serie de causas: el equiparamiento de los buques franceses a los españoles en el comercio, (no hay que olvidar que el nuevo rey Felipe V era francés), la prohibición de importar productos de Hamburgo, el presentar al nuevo rey como “católico” en oposición a ingleses, alemanes y holandeses, catalogados como “protestantes”, etc. Tras declararse la guerra por la sucesión de la m...Leer la continuación
Escrito por Víctor Viana •   Agregar un comentario   1 comentarios
 
Vilagarcía de Arousa - Orígenes y fundación de la Villa - Apuntes históricos
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a) Época prerromana: Según dice Gerardo Alvarez Limeses en su “Geografía del Reino de Galicia”, manifiesta Montero y Aróstegui que “Villagarcía es la antigua Intercaria, ciudad de los vacceos, y que fue jurisdicción de la provincia de Santiago, compuesta de cuatro feligresías, cuyo señorío ejercía el Marqués de su nombre, sita en un llano a la margen inquierda del río Sequillo, cuyo paso facilita un puente y desagua en el río con otros riachuelos que descienden del Xiabre”. (Parece que se refiere al río del Con o río de Vista Alegre; al río de Pazos o río Carduxo, que baja por Las Bocas; al río do Regueir, que pasa por A Xunqueira y debe de ser el río de Santa Mariña, y a un río que pasaba por el Campo de Cabritas). El territorio que ocupaba la antigua "Area Longa", fue donado por Alfonso VI al monasterio de San Martín Pinario de Santiago, siendo en 1458 feudo del arzobispo García-Caamaño, el cual funda un burgo marinero, En el año 1590 esta villa pasó a denominado Villa de García, en el lugar donde se asentaba Area Longa (hoy la parroquia). A toda aquella persona que se quisiera instalar en esta villa, se le proveía de piedra, madera, pan y vino. El rey Felipe II autorizó su compra a Rodrigo de Mendoza quien, habiendo pagado 3.116.000 maravedís, la incorporó a sus propiedades, junto con el mayorazgo de Vista-Alegre; posteriormente, el alcalde, Francisco Ravella y Arenas, recuperará el derecho...Leer la continuación
Escrito por Daniel Garrido •   Agregar un comentario   0 comentarios
 
Rodrigo de Mendoza. (Rubiáns ? 1500 – Pazo de Vista Alegre 1566)
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Hijo de don García de Caamaño, llamado “el Alto”, para distinguirlo de su padre de igual nombre y conocido como “el Hermoso” señor de la casa de Rubians, y “que se titulaba también de Villagarcía”, y de su esposa, Constanza Sánchez de Bendaña, hija del regidor de Noia, Vasco Guillelmez o Guillermes de Bendaña y de doña Clara Miguez, hermana de don Diego de Muros I, obispo de Tuy y de Ciudad Rodrigo, y tía también de otro don Diego de Muros III, Deán de Santiago, cofundador del Estudio General de Santiago y obispo de Mondoñedo y Oviedo. Sobre el lugar de nacimiento hay algunas discrepancias. Amando Cotarelo dice que nació probablemente en Noya. Por el contrario, tanto Fermín Bouza Brey como Cesar Sánchez opinan que debió nacer en Rubiáns, atendiendo a que allí tenían su residencia los padres”. En cuanto a la fecha de su nacimiento, parece haber consenso en que fue en 1500. Admite su biógrafo, Cesar Sánchez, que “dado el carácter rural de la casa de Rubianes, el niño Rodrigo debió educarse en Noya, ciudad importante en aquellos años, en donde existía un Estudio de Gramática fundado por el Arzobispo don Lope de Mendoza, y teniendo en cuenta además, que su familia materna era en dicha ciudad gente muy principal. Tuvo como hermanos a García Rodríguez de Caamaño, que quedó en la casa; Álvaro de Sotomayor; Clar...Leer la continuación
Escrito por Víctor Viana •   Agregar un comentario   0 comentarios
 
Antonio Domingo de Mendoza Caamaño y Sotomayor, Virrey de Valencia

Antonio Domingo de Mendoza Caamaño y Sotomayor, Virrey de Valencia- Hijo del primer marqués de Vilagarcía Don Mauro y de Dña. Urraca de Mendoza

09/11/2016 12:23:46
Hijo del primer marqués de Vilagarcía, don Mauro, y de su sobrina doña Urraca de Mendoza, heredó como tal, el mayorazgo de Vista Alegre y Barrantes y el II Marquesado de Villagarcía. Tuvo otros cinco hermanos, uno de los cuales, don Baltasar de Mendoza Caamaño y Sotomayor fue colegial en el Colegio Mayor de Oviedo, familiar del Santo Oficio, canónigo y Dignidad de la Catedral de Santiago y por último, sumiller de cortina de S.M.
 
Antonio Domingo de Mendoza casó con Juana Catalina de Rivera Ibáñez de Segovia Ronquillo y Fonseca, según las capitulaciones matrimoniales formalizadas en Santiago el 2 de mayo de 1660. Tuvo tres hijos, uno de los cuales, Antonio José, fue virrey del Perú en momentos muy difíciles para la monarquía española. El segundo, Álvaro, fue sumiller de cortina de S.M. y además arcediano de Trastámara, y la tercera, María Antonia, fue condesa de Villardompardo. El padre Crespo del Pozo anota que tuvo otro hijo, Fernando que llegaría al cargo de arzobispo de Farsalia. La importancia de Antonio Domingo en su cargo de virrey de Valencia radica en dos supuestos importantes: de una parte porque fue el Ultimo virrey que tuvo Valencia y la segunda, por la época tan delicada que le toco vivir.
 
Fue nombrado virrey de Valencia en 1700 cuando el rey Carlos II estaba enfermo. Ya instalado en la capital levantina recibe el 3 de octubre de dicho año la noticia del fallecimiento del monarca, acompañada de su testamento, fechado el día 2, con el nombramiento de su sucesor en el trono, Felipe V. Hasta la llegada del nuevo rey, se designa una junta formada por el presidente del Consejo de Castilla, el presidente o vicecanciller de Aragón, el arzobispo de Toledo, el inquisidor general, un grande de España, un consejero de Estado y la reina.
 
Una de los primeros actos de la Junta es ratificar al virrey Antonio de Mendoza en su cargo todo el tiempo que falte para cumplir su trienio o cuanto menos hasta la llegada del nuevo rey, notificándole que el gobierno y negocios del reino sigan “corriendo la misma planta que hasta ahora”, lo cual significa, en lo político, que la Junta tenía plena confianza en el virrey, al margen de su popularidad en el territorio. Ello es importante para nuestro personaje, ya que el hasta entonces virrey de Cataluña, el príncipe Darmstad, pierde la confianza de las nuevas autoridades, a causa de su ascendencia austriaca y es expulsado del cargo “pese a la gran estima popular de la que gozaba".
 
El virrey comunica al consejo de Aragón que las Ultimas Ordenes habían sido cumplidas y que no se había producido ninguna alteración en el territorio, “ni tan siquiera algún indicio, de resistencia o descontento. De hecho resalta la buena disposición de la generalidad y el municipio, y recomienda les sea reconocido debidamente”.
 
Aunque la capital parece tranquila, el virrey da a conocer al resto del territorio la nueva política del momento para lo cual envía despachos a los territorios junto con las clausulas del testamento. Esta actividad se hace conjuntamente con la de la Junta de Madrid, que envía personalmente a los oficiales reales más importantes dicha documentación, y a todos los ratifica en su cargo, con los mismos emolumentos, preeminencias y derechos que tenían cuando vivía el monarca que acababa de fallecer.
 
Todo ello va unido a una información documental a los arzobispos, obispos, abades, priores, duques, marqueses, etc. en prevención de cualquier resistencia que pudiera surgir ante el nombramiento del nuevo rey.
 
En un principio los estamentos valencianos aceptan la nueva situación, hasta el extremo de que las autoridades municipales desearon acudir a la corte para expresar su obediencia al nuevo rey, pero se les notifica a través del virrey que no deben acudir a Madrid hasta
la llegada del monarca, y que, en todo caso, ello se haría con los estamentos completos del reino de Valencia, entre los cuales se encuentra, lógicamente, el municipal. Todo parecía muy normal ante la nueva situación, pero Antonio de Mendoza sabia de la existencia de un fondo de resquemor hacia los franceses, y es ante este problema que tiene que demostrar su capacidad de negociación, sobre todo ante los comerciantes levantinos.
 
Este poso anti francés venía de antiguo, pero los Borbones lo incrementaron a base de una serie de leyes, tal como la que equiparaba a los barcos de bandera francesa con los españoles, al no eximirles del pago del derecho de anclaje al que se sometían todos los barcos extranjeros que llegaban a un puerto español. Ello les supuso una ventaja económica respecto de los españoles, que el gobierno francés supo utilizar cuando empleaba sus barcos para abastecer a la armada fletada por Luis XIV en las costas españolas. Si a ello unimos la extrema pobreza en barcos que por entonces tenía España,  traerá como resultado que los barcos franceses abusaron en extremo de esta situación para un comercio intensivo, sin necesidad de pagar los derechos correspondientes a todo barco extranjero.
 
Una nueva muestra pro francesa es la que obliga a las autoridades, y así lo ordena el virrey a sus gobernadores, a que se prohíba la entrada de cualquier género procedente de Hamburgo, “salvo que traigan pasaporte o certificación que demuestre que su carga procede de un país amigo”.
 
Otro problema importante que se le presenta al virrey son las nuevas leyes que emite la Junta de Madrid en orden a presentar a la nueva monarquía como “católica", en oposición a sus enemigos (lnglaterra, Alemania, Holanda), que son protestantes. Por ello una de las primeras medidas es la que afecta a ingleses e irlandeses que viven en la costa valenciana: no se les podrá molestar en el caso de que sean católicos y lleven diez años de residencia en la costa levantina o de que estén casados con españolas. En este caso se les permitirá comerciar libremente, adquirir y vender bienes raíces. Esta medida, que posteriormente se aplicara a |os holandeses, pretende hacer ver a los valencianos que los nuevos gobernantes son defensores de la fe católica y que son tan católicos como los españoles.
 
Otra medida con igual pretensión religiosa es la que afecta a los franceses protestantes. Hasta el momento dependían de |os consulados holandés e inglés, pero dichos franceses solicitan depender del francés — al fin y al cabo eran franceses — en el caso de guerra, que veían próxima. Las autoridades indican que bajo ningún pretexto se les considere franceses, y el virrey Antonio de Mendoza recibe una comunicación de Madrid, en la que se le indica “que en ningún momento se consienta esta mudanza de consulado, a menos que tenga la aprobación de las cónsules franceses”. Sin embargo todas estas medidas no contaron desde el principio con el asentimiento de los valencianos ya que entorpecía su comercio tradicional.
 
Tras la declaración de guerra contra las potencias aliadas, los problemas del virrey aumentan al prohibirse el comercio y, por lo tanto, la entrada de cualquier navío de dichas naciones, al tiempo que se expulsaba a los que ya estuvieran en puerto. Ocurre entonces, que en julio de 1702, los diputados y el gobernador de Alicante se dirigieron al virrey para solicitar el paso libre a ciertas mercancías que han venido en navíos venecianos y franceses. Sus destinatarios son  diferentes comerciantes que concertaron su adquisición en Inglaterra y Holanda antes de la declaración de guerra. Además los comerciantes presentan todos los papeles relativos a dicho negocio para confirmar la veracidad de su afirmación”.
 
Don Antonio escribe al gobernador de Alicante indicándole que admita dichos géneros “sin molestia, gastos ni fraudes”, y acto seguido escribe al rey Felipe V para solicitar la aprobación de su decisión haciendo notar que si no se ha pedido antes su refrendo, “ha sido debido a lo delicado de la materia, y al gran perjuicio que para los comunes alicantinos podría suponer una dilación”.
 
Todo el problema derivado de la confiscación de materias procedentes de naves extranjeras o géneros de países en guerra no era un problema sencillo ya que además de perjudicar a los comerciantes valencianos implicados, “merma las rentas de instituciones que contribuyen, o lo harán en el futuro, al real servicio”. El propio virrey señala que “el gran perjuicio que se puede causar a los comunes, obliga a adoptar posturas moderadas”. Es consciente don Antonio que una “actuación demasiado impulsiva puede violar los fueros del reino y acarrear serias consecuencias”.
 
Conocedor Mendoza de los problemas que podrían traer acciones demasiado enérgicas en un reino apegado a sus fueros y tradiciones, le notifica su opinión al rey, que respalda enteramente la actuación de su lugarteniente en Valencia. No tarda mucho en ocurrir lo que temía el virrey: las autoridades embargan una mercancía procedente de Silesia, y los electos de contrafuero piensan que esta decisión contraviene Io estipulado en el fuero 32 de las Cortes de 1645, en vista de lo cual Mendoza interviene y los valencianos aceptan no llevar adelante el contrafuero a cambio de que el gobernador de Alicante paralice las acciones propuestas sobre el embargo.
 
Tal como anota el historiador Sergio Villamarín Gómez,“el ejercicio de la política diseñada por la junta de confiscaciones de la corte, va a contar con serios problemas para llevarse a cabo tal y como habían previsto, ya que las garantías forales suponen un indudable freno. A sabiendas de ello, pero conscientes de la necesidad de actuar contra los ciudadanos ingleses y holandeses, desde Madrid notifican la manera de transmitir las ordenes a las oficiales del rey, acompañándolas de recomendaciones sobre la legalidad foral. Así sucede con las numerosas cartas que envían para solicitar la inspección de bienes, libros de contabilidad y demás efectos de ciudadanos nativos de los países reseñados. La característica orden de inspección, expedida por la junta de confiscaciones para conocer el estado de las posesiones de nativos de los países aliados, iba acompañada de otra que aseguraba en su ejecución la estricta observancia de los fueros valencianos”.
 
Mientras se formalizan las primeras confiscaciones, el marqués de Vilagarcía debe supervisar que las ordenes sean ejecutadas dentro del respeto a los fueros. Ocurre entonces que las numerosas confiscaciones llegan a plantear al virrey la posibilidad de un desabastecimiento de mercancías, por lo que “ante la escasez de abastecimiento de pescado durante los días de ayuno, se ve obligado a solicitar permiso para aceptar toda la pesca salada que llegase. La cuestión obliga al rey a modificar sus planes; siempre que arribara a las puertos valencianos a bordo de embarcaciones de potencias aliadas o neutrales no se le pondrá objeción alguna; ni aún en el caso de que la pesca procediera de territorios enemigos
 
Comenta el citado historiador Villamarín Gómez que “la realidad, como siempre, acaba imponiéndose y haciendo más difícil compaginar los intereses en juego. Sin embargo, desde la monarquía se están estudiando medidas más drásticas. El consejo, indica al marqués de Villagarcía que está sopesando la posibilidad de una expulsión de los súbditos de las potencias aliadas de los dominios del rey. La idea es sugerencia del embajador de Francia en la corte. Una de las causas, las presiones que los comerciantes franceses ejercen con objeto de echar a los ingleses de Alicante. Para tomar una decisión, solicitan un informe. El virrey le recuerda las órdenes enviadas acerca de las ingleses, holandeses e irlandeses connaturalizados en el reino. La respuesta de Madrid es obvia, todos aquellos que en el momento presente no gozaran de ese status, deberán ser expulsados. 'Tras su inmediata deportación, se refugiaron en la vecina Elche. Una vez informado, Felipe V aclara el contenido de las órdenes. Su intención no es que salgan de Alicante, es que abandonen cualquiera de sus reinos. El marqués de Villagarcía es apremiado a actuar en consecuencia.
 
Otro problema que se le plantea al virrey de Valencia es el que se deriva de las pocas licencias que tenía el reino con relación a Cataluña y Aragón, que en estas circunstancias suponían una menor entrada “legal” de mercancías y, en consecuencia, el desabastecimiento. La consecuencia inmediata fue el contrabando y la necesidad de inspeccionar los buques para descubrirlos, pero como de acuerdo con las leyes vigentes se equiparaba el comercio y los barcos españoles a los franceses, el virrey se encuentra en la situación de no poder inspeccionar buques franceses. Ante la duda sobre la probable actuación de las autoridades, Caamaño pregunta a la corte cual debe ser su actuación. La respuesta es tajante: viniendo de puerto francés no puede entrar contrabando a España. Todo este claro apoyo a los comerciantes franceses en detrimento de los valencianos era bien conocido por el virrey y por lo tanto de las autoridades de Madrid, y al final supondrán un papel importante en las revueltas anti borbónicas así como en la toma de posición del reino a favor de las potencias austracistas.
 
Por otra parte, el campesinado valenciano tenía una larga tradición de lucha contra el poder representado por la nobleza, la iglesia y la monarquía, a causa de las pesadas cargas económicas a las que tenía que hacer frente por el arriendo de las tierras. A ello se unía el mantenimiento de las tropas reales, que en años pasados, a su paso por Valencia hacia Cataluña en las guerras contra los franceses, tenía que hacer frente el campesino valenciano.
 
Por todo ello resulta fácil comprender que el antiguo reino de Aragón se inclinara hacia el bando de la “Gran Alianza de la Haya” y del archiduque Carlos de Austria, cuyos representantes en la zona alentaban al levantamiento contra Felipe V sobre la base de bandos que prometían la anulación de impuestos y el mantenimiento de las prerrogativas legales del reino de Aragón El virrey Antonio de Mendoza se decidió desde el principio por mantener el orden y la obediencia en torno a Felipe V. Persiguió por ello a los defensores del archiduque e incluso trasladó a 14 dirigentes del bando austriaco a Ibiza, por su conducta anti borbónica, en un intento de apaciguar los ánimos.
 
Militarmente estaba en inferioridad de condiciones para mantener el orden, y mucho menos para luchar contra un ejército bien preparado como era el del bando austriaco. Además, las escasas milicias urbanas y rurales con que contaba no eran de fiar ya que no ignoraba el virrey que tan pronto entraran en combate se pasarían al enemigo. Cuando en 1704 era de dominio público una próxima invasión de los austriacos — probablemente en las costas de Alicante-, hace una llamada general a los súbditos, en perfecto valenciano, encabezada de la siguiente forma: “De part del Illustrisim y Excellentisim Sefior Don Antoni Domingo de Mendoza, Caamaño y Sotomayor, Marqués de Villagarcia, Conde Barrantes, Señor de Vistalegre y Rubianes, Alcayt Major y perpetuo de les fortaleces de Arbeteta, Cavaller de la Orde de San Jaume de la Espasa, Gentilhom de la Cambra de Sa Magestat y de sos Consells Supremos de Italia y Guerra, llirrey y Capita General en la presente ciutat y Regne de Valencia...“.
 
Sigue a continuación una tajante orden, cuya traducción al castellano es como Sigue: “Ordena y manda que cualquier persona de cualquier estado o condición que tenga en su poder el papel sobredicho (esparcidos por los enemigos de la Corona que vulneran el honor de la Patria), así impreso como manuscrito y otros cualesquiera concernientes al fin contenido y expresado en aquel, los manifieste a Su Excelencia o a cualquiera de los Nobles y Magníficos Doctores del Real Consejo Criminal dentro de veinticuatro horas después de la publicación del presente publico y real Llamamiento y en las Ciudades, Villas y lugares del presente Reino a los Gobernadores, Jueces, o Justicias bajo la pena de muerte natural y de confiscación de todos sus bienes y cualquieras otras penas en que según derecho, fueros y pragmáticas del presente Reino incurriesen los reos de lesa Majestad in primo capite, sin remisión alguna.
“Ittem, ordena y manda que cualquier persona de cualquier estado y condición que sea, que sepa o tenga noticia que otra persona o personas, conservaran y guardaran en su poder los referidos papeles y no los manifestaran dentro del término expresado en lo capital antecedente, y no lo delatara y acusara a Su Excelencia u otro de los Nobles o Magníficos Doctores del Real Consejo Criminal, y en las demás partes del Reino a los Gobernadores, Jueces o Justicias, incurra en la pena de dos años de galeras o penas mayores hasta la muerte natural, inclusive, según la calidad de la persona y omisión al arbitrio de Su Excelencia.
 
“Ittem, ordena y manda que cualquier persona de cualquier estado y condición que sea que delatara o acusara dando pruebas concluyentes a los que introducen en las estafetas o esparcen dichos papeles o cualquiera de aquellos, o introduciran y esparcieran, ofrecerles en premio la cantidad de cincuenta libras moneda Real de Valencia... y que se les guardará secreto... ”. Y finaliza con los términos habituales: “Y pera que vinga a noticia de tots Sa Excelencia mana fer y publicar la present publica Real Crida en la present Ciutat de Valencia y llochs acostumats de aquella y hon convinga y sianecesari”.
 
Mendoza sabía de la existencia de pasquines anti borbónicos de los partidarios del archiduque porque tenía una red de espías en el reino. Recientemente se han descubierto algunos de estos pasquines junto con una carta de denuncia de uno de dichos espías, un tal Damia Cerda, de Jativa, quien acusa a un tal Jaume el Sucrer (Jaime el azucarero), de “acoger en su casa en las noches reuniones conspiradoras a favor del archiduque Carlos de Austria”. En dicha carta se denuncia también que a esas reuniones acudía un fraile capuchino.
 
Dice a este respecto el historiador Joan Alonso, que en aquella época eran frecuentes las reuniones clandestinas de este tipo, “donde se promovió la causa austriaca y donde participó activamente el clero” . En enero de 1.705, el virrey avisa a las autoridades de Madrid que prácticamente esta desamparado ante la flota enemiga y que muy probablemente el desembarco de los austriacos y sus aliados se efectuará en la zona de la Marina y casi asegura que será en Altea o Caspe, cosa que efectivamente ocurrió mas tarde. Por ello y ante la falta de tropas, demanda el envió de soldados y pertrechos. En agosto de dicho año, y tal como había previsto Mendoza, se efectúa el desembarco de las tropas enemigas en Altea, y avanzan rápidamente hacia la capital del reino. Por ello hace un último llamamiento para intentar atraerse en lo posible a los que por entonces constituían los llamados “maulets”, o sea, partidarios del austriaco. El bando del virrey, del cual traduzco al castellano el contenido más importante, dice lo siguiente: “De part del Ilustrisim y Excelentisim Senyor Don Antoni Domingo de Mendoza, Caamaño, Sotomayor, Marqués de Villagarcia, Comte de Barrante, Senyor de Vistalegre, y Rubianes, Alcayt Machor perpetuo de la Fortalea de Arbeteta, Cavalier del Abit de San laume
de la Espasa, Gentilhom de la Cambra de sa Magestat y de sus Concells Supremos de Italia y Guerra, Virrey y Capita General de la Ciutat y Regne de Valencia.
 
“Que por cuanto en el día 19 de Agosto del presente y corriente año, la Armada de Inglaterra y Holanda atracó en la Playa de la Villa de Altea, en donde estuvo haciendo agua algunos días, y en estos desembarca de la dicha armada entre otros Francés García de Ávila, que junto con muchas personas de dicha Villa fraguaron en aquella un tumulto, sedición y haciendo pregón para que todos se alistasen y cogieran las armas para tomar las Villas, Universidades y Pueblos de aquella marina (se refiere a la comarca de la Marina), contra la Majestad del Rey Nuestro Señor, al abrigo de dicha armada, y Capitaneando el dicho Ávila, con la gente y vecinos de Altea, se introdujeron en diferentes poblaciones de aquella marina, publicando en ella pregones y ofreciendo la exención y libertad de pagar los censos, y parte de los frutos tocante a los señores, suscitando la pretensión que ocasiona el motín y conmoción de los vecinos de los pueblos de los señores del año 1693, y con estos alborotos y violentas operaciones, entraron por el Marquesado de la Ciudad de Denia, y habiéndose colocado diez naves y dos balandros de la dicha Armada a la entrada del Puerto de dicha Ciudad amenazaron con hostilidades a los vecinos de aquella, y obligaron a entregar dicha Ciudad, donde se ha puesto guarnición de vecinos de los mismos pueblos, negando la obediencia a su Rey y Señor natural y continúan en alterar los ánimos de muchas personas de diferentes Villas, Universidades y Pueblos de aquellos contornos, formando ejército y alzando banderas para violentar y sujetar los pueblos, que se mantienen leales, e inquietando la paz pública del presente reino. Todo lo cual redunda en gran escándalo de Dios Nuestro Señor, de la Real Majestad, y tratando su Excelencia de hacer el ejemplar castigo, que tal sedición y tumulto merece, y considerando que muchos con violencia, y engarfiados siguieron las dichas facciones. Por eso su Excelencia con el voto y parecer del Magnifico Regente, la Real Chancillería, Nobles y Magníficos Doctores del Real Consejo, usando de su gran piedad, delibera, determina y manda a toda la dicha gente sediciosa (exceptuando todas aquellas personas que se hayan señalado como cabezas de dicha sedición, o que hayan inducido y seducido a dicha gente, a los cuales no concedo, ni entiendo conceder indulto alguno) que dentro de tres días contados desde la publicación de la presente se retiren a sus casas dejando las Armas, con el indulto que les ofrezco, y no haciéndolo se les pasará al dicho castigo, y para mayor autoridad, ahora por entonces, publica contra dicha gente, rebelde y traidora a su Rey y Señor natural la guerra punitiva, y como a Capitán General exigirá su Excelencia y se pondrá en campaña, para castigar dicha Gente, que se ha armado, teniendo el atrevimiento de alzar banderas, y perturbar la paz pública, y su Excelencia obrará como a Capitán General en aquellos, todo lo que le permita el estrépito de las armas. Y pera que vinga a noticia de totd sa Excelencia mana fer y publicar la present publica Real Crida”.
 
De nada sirvió la amenaza o el perdón, ya que tanto las tropas desembarcadas como los paisanos armados que se les unieron avanzaron rápidamente hacia Valencia. Don Antonio se encontraba prácticamente indefenso ante la invasión de los aliados, puesto que solo disponía de los 24 miembros de su guardia y unas milicias urbanas y rurales, “pero era imposible utilizarlas contra su pueblo.
 
Ante dicha situación, el virrey pide con urgencia tropas al rey, sobre todo caballería, y le son enviados 1.800 caballos al mando del mariscal de campo Luis de Zúñiga, que tras llegar a Valencia el 29 de agosto se encamina hacia Gandía para detener a los invasores. Ocurre al poco tiempo que llegan noticias del levantamiento de Aragón y Cataluña, por lo que las autoridades de Madrid deciden retirar la caballería de Valencia y enviarla hacia Cataluña, dejando solo al virrey al mando de un destacamento de soldados catalanes, para evitar que se unan a las tropas de su condado, en el caso de estar cerca de ella. Esta pequeña tropa de 200 soldados quedó al mando de Rafael Nebot y, con cargo a la ciudad, los gastos que ocasionaran, lo cual se traducía en mas inquina hacia la causa de los Borbones. Al poco tiempo llegan noticias al virrey de que han surgido nuevos focos de rebeldes en Vinaroz, al norte de Valencia, y lo que es peor aún, en la misma Tortosa, población que estaba considerada como el “Único antemural de todo el Reyno” para detener a los rebeldes.
 
Ante la gravedad de invasión a la vez por el norte y por el sur, la propia ciudad de Valencia arma algunas tropas para aumentar el poco ejército que suponía un regimiento que estaba a las órdenes directas de Mendoza, también pagado, por cierto, por la ciudad de Valencia. Todo ello suponía mayores impuestos para el pueblo llano, por lo que cada vez eran más los que se decantaban por los austriacos del archiduque Carlos, que les ofrecían “libertad de pagar los censos y parte de los frutos tocantes a los Señores”. En diciembre de 1.705, el marqués de Vilagarcía notifica a Ios estamentos eclesiásticos y nobles de la ciudad de Valencia, que el regimiento de Nebot que había sido enviado hacia Gandía para detener a los enemigos se había pasado a estos, “por lo que el avance de los austriacos hacia Valencia era inminente”. Efectivamente, a finales de año se presentan ante la capital, y como ni había fuerza suficiente para detenerles, ni se reciben tropas de la capital, el virrey dimite de su cargo y se marcha hacia Madrid.
 
Los historiadores de la llamada Guerra de Sucesión, sobre todo valencianos y catalanes, acusan al marqués de Villagarcía de que su vacilación fue la causa de que los paisanos del reino de Valencia se inclinaran hacia la causa austriaca, que posteriormente, al finalizar la guerra, les
supuso la pérdida de los fueros. Sin embargo, y como hemos visto, antes de la entrada de las tropas aliadas en el reino, las condiciones existentes en el territorio eran de franca animadversión hacia los franceses, por lo que la vacilación del marqués de VllagarcÍa apenas podría haber alterado el curso de los acontecimientos.
 
A su favor están historiadores neutrales como Pedro Voltes Bou que dice que “el virrey borbónico, marqués de Villagarcia, tendría que resignarse a entregar La capital al enemigo, imitando el desairado papel de su colega de Barcelona, don Francisco de Velasco. Conocemos demasiado la entraña política y social de la adhesión catalana a la causa de Archiduque como para no aceptar con reservas la desmesurada afirmación de Martínez Aloy de que “el virrey, hechura de Felipe V, el arzobispo que entonces lealmente lo acataba, el regente y los oidores que en nombre de aquel administraban justicia, algunos jurados incluidos por merced en las listas de insaculables y muchas personas interesadas en el Real Erario, aprestéronse resistir, pero hubieron de cejar ante el sentimiento de simpatía mas o menos vehemente que inspiraba aquí, el príncipe de una casa como la de Austria, naturalizada ya en España frente a la ambición insaciable de la dinastía francesa.
 
Igual opinión tiene el investigador Perales cuando dice que: “La ciudad de Valencia hizo todos los esfuerzos imaginables para que el gobierno de Felipe V atendiese la defensa del reino y hasta el cabildo elevó una exposición al soberano tan enérgica como sentida, a la cual acompañaba un donativo de mil duros que recibió el gobierno, destinando entonces un regimiento de caballería a este reino, con la obligación de que fuese mantenido a costa del Pals y cuyos gastos corrieron de cuenta de la ciudad. Es indudable que el gobierno de Felipe V no se cuidó gran cosa de la defensa de este reino, que le hubiera sido adicto con la presencia de tropas reales necesarias para contener a las fuerzas enemigas y a la sedición que cundía en todo el reino propagada por las gentes del Archiduque y por otros muchos personajes de las diversas clases sociales que le eran afectos”.
 
En otro aspecto de su mandato están de acuerdo incluso los historiadores enemigos de don Antonio: durante el tiempo que estuvo como virrey, “limpié de mendigos la capital del reino de Valencia” sobre todo por lo drástico de sus bandos.
 
Tras la reconquista de la ciudad y el reino de Valencia por las tropas de Felipe V, el monarca le quitó los fueros que tanto amaban sus habitantes, pasando a transformarse el reino en un territorio nacional como el resto de Castilla. El llamado decreto de Nueva Planta de 29 de junio de 1707, que abolía los fueros del reino decía lo siguiente: “Considerando haber perdido los reinos de Aragón y de Valencia, y todos sus habitadores, por la rebelión que cometieron, faltando enteramente al juramento de fidelidad que me hicieron como a su Legitimo Rey y Señor, todos los fueros, privilegios exenciones y libertades que gozaban, y que con tal liberal mano se les había concedido, así por mí como por los Reyes mis predecesores, particularizándolos en esto de los demás reinos de mi corona, y tocándome el dominio absoluto de los referidos reinos de Aragón y Valencia, pues a la circunstancia de ser comprendidos en los demás que tan legítimamente poseo en esta monarquía, se añade ahora la del justo derecho de la conquista que de ellos han hecho últimamente mis armas con el motivo de su rebelión; y considerando también que uno de los principales atributos de la soberanía es la imposición, y derogación de las leyes, las cuales, con la variedad de los tiempos y mudanzas de costumbres podía yo alterar; aun sin los grandes y fundados motivos y circunstancias que hoy concurren para ello en lo tocante a los de Aragón y Valencia: He juzgado por conveniente, así por esto, como por mi deseo de reducir todos mis Reinos de España a la uniformidad de unas mismas leyes, usos, costumbres y tribunales, gobernándose igualmente todos por las leyes de Castilla, tan loables y plausibles en todo el universo, abolir y derogar enteramente como desde luego doy abolidos y derogados todos los referidos fueros, privilegios, practicas y costumbres hasta aquí observadas en los referidos reinos de Aragón y Valencia.
 
Escrito por Víctor Viana •   Agregar un comentario   0 comentarios





 
Un enterro da alta aristocracia no mosteiro da Armenteira
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La discusión se desencadenó durante una charla que se celebraba entre un grupo amigos cuyo tema era el Monasterio de A Armenteira. Unos no estaban de acuerdo con los otros y alguien se percató de mi presencia en uno de los salones de la Sociedad, hoy "Liceo Casino”, lugar donde nos encontrábamos todos en aquel momento. Reclamaron mi presencia y tras enterarme de qué iba el tema, les dije y prometí que dada la "complejidad" del “asunto” - y tras una pequeña aclaración en el momento- se lo “aclararía” mediante este escrito. El tema de “desacuerdo” entre “las partes”, surgió con motivo de la fiesta que se celebró en A Armenteira, con motivo de la festividad en honor de “Nuestra Señora de Las Cabezas“ y que tradicionalmente tiene lugar los lunes de Pascua de Resurrección. Alguien decía que en la Iglesia del monasterio de A Armenteira estaba enterrado el fundador de Vilagarcía, mientras los otros se afanaban en su posición de que dicha afirmación no era cierta . A Armenteira nunca tuvo que ver con Vilagarcía, por lo tanto, en aquella ocasión, ninguno tenía la razón. El monasterio de A Armenteira fue antaño gloria de los monjes de la Orden de San Bernardo y foco de la cultura y religiosidad de toda esta hermosa y fértil comarca del Salnés. Se alza como sabéis casi escondido en la ladera occidental del monte Castrove y su fundador fue por el...Leer la continuación
Escrito por Manuel Suárez Fue...  Agregar un comentario   0 comentarios
 
García de Caamaño “El Hermoso” - Biografía
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El que se tiene por fundador de Vilagarcía, nació en Rubiáns probablemente en el primer tercio del siglo XV y era hijo de Ruy Fernández de Caamaño y de Inés Fernández de Silva. Su padre, Ruy Fernández era un noble poderoso al servicio tanto del rey como del arzobispo de Santiago, aunque todos los documentos apuntan a que gran parte de su vida la dedicó a servir al prelado compostelano. Como ejemplo de lo anterior, debemos anotar que en 1420 lo encontramos como castillero de la fortaleza de Xallas, a las ordenes del arzobispo, y en 1447 aparece “como alcayde de la casa forte de Peñafiel por orden del arzobispo don Alvaro de lsorna”. En 1458 interviene en acciones bélicas junto a otros caballeros cuando el arzobispo don Rodrigo de Luna es requerido para la guerra de Granada, y este conmina a sus caballeros para que le acompañen “so pérdida de sus tierras, oficios y señoríos”. Sobre sus servicios al monarca, se conoce cuanto menos su actuación en la batalla de Olmedo en 1445 acompañando al rey Juan II. Por todos los servicios prestados a los prelados compostelanos, Ruy Fernández recibe del arzobispo Juan García Manrique las feligresías de Santa Baia de Arealonga, San Pedro de Cornazo, Santa María de Rubiáns, Santo Estebo de Saiar y Santa María de Nantes, “todas en tierras del Salnés”. Por su parte, el arzobispo Lope de Mendoza le dio “en prestanga” la feligresía de Santa María de Caamaño, de donde proced&iacu...Leer la continuación
Escrito por Víctor Viana •   Agregar un comentario   0 comentarios
 
Escritura de incorporación de la Villa de Villagarcía
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(TRANSCIPCIÓN ORIGINAL) (Puntos suspensivos : ilegible) Escritura que en la Cassa de Bista Alegre a veinte dias del mes de mayo de 1.590 años, por ante Diego Lopez de Caneda escribano de su Majestad y ……. de la billa de Villagarcia atorgó Don Rodrigo de Mendoza y Sotomayor y mi padre Sr. de la villa y de las casas de Bista alegre y Barrantes y por la cual dicha escritura agrega hincorpora la Billa de Villagarcia con la parroquia de Santa Baya de Arealonga yosu jurisdicción civil y criminal alto baxo mero y mixto imperio yolas Rentas jurisdicionales y basallaje a su vinculo y mayorazgo que fundaron D. Rodrigo de Mendoza qabad de Teverga (...........) entrambos hermanos con las mismas clausulas condiciones(.. ……..)de dicho mayorazgo como mas largamente consta de dicha escritura de agregacion e yncorporacion que dicho Sr. Don Rodrigo de mendoza (………….) y que en virtud de la facultad real que hubo de su Majestad el Sr. Rey Don Phelipe el Segundo para que para la compra de la dicha Villa se vendieren 44 (…………….) de juro que tenia esta Casa en Noya para que se lo tomaren para la dicha compra. 500 (….....) como de la dicha escritura consta mas largamente. Con esta dicha escritura este aqui la facultad Real para lo Referido despachada en eso (.......) a 4 de Octubre de 1589 años firmada de su Majestad refrendada de (……). Baaquez de Salazar su escribano de Camara. COPIA DEL DOCUMENTO. En la Casa y Torre de Vista Alegre a TREINTA DIAS DEL MES DE MAYO DE MILLYQUINIENTOS Y OCHENT...Leer la continuación
Escrito por Arquivo P.V. •   Agregar un comentario   0 comentarios
 
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Don Fernando de Andrade y Sotomayor

 Era o fillo menor do Señor de Barrantes e Vistalegre, Don Rodrigo de Mendoza. Estudou a carreira eclesiástica en Salamanca, rematada a cal, e sendo un competente xurista, marchou a Roma, onde serviu doce anos (1603-15) na curia pontificia. De regreso a España, foi arcediago de Carrión de los Condes e Canónigo de Palencia. Tras unha nova estanza en Roma como Procurador xeral das Igrexas das dúas Castillas, regresou a Andalucía como arcediago de Écija e cóengo de Sevilla. Foi elixido bispo de Palencia en 1628, pasando a Burgos en 1631. Ao estalar a guerra con Francia (1636) foi nomeado vicerrei e Capitán Xeral de Navarra, ocupando o posto ata 1640. Foi nomeado bispo de Sigüenza en 1640 e en 1645 tomo posesión do arcebispado de Santiago de Compostela.

 
Testamento y Codicilo de Don Fernando de Andrade y Sotomayor - 1655
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Testamento y codicilo del muy Iltmo. Sr. DON FERNANDO DE ANDRADE Y SOTOMAYOR, Inquisidor de Sevilla Obispo de Valencia y Sigüenza, Arzobispo de Burgos y de Santiago, dos veces Gobernador y Capitán General del Reyno de Galicia, Virrey de Navarra y que no aceptó serlo de Aragón su Presidente, del Consejo de Cantabria y fundador del Convento de San Cristóbal de Vista Alegre de Monjas Recoletas del Orden de nuestro gran Agustín tío de los Iltmos. Señores Marqueses de Villagarcía. (Transcripción del original en pergamino) Comienza el cuaderno con una manifestación de DON PEDRO DE NAVIA Y OSORIO, al del Santo oficio de la Inquisición de este Reino, Arcediano de Nendos, dignidad de la Santísima Iglesia de Santiago que el Arzobispo esta ya amortajado habiendo pasado de esta vida a la otra hoy 22 de Enero 1.655 en que Dio fue servido llevarlo de esta presente vida por enfermedad natural .En la citada fecha se abrió el testamento cerrado otorgado en 27 de Marzo del año pasado 1654. Dice ser hijo de D. Rodrigo de Mendoza y Sotomayor y Dña Urrasa (Urraca) de Sotomayor Osorio (Moscoso y Sotomayor dice el árbol genealógico), Arzobispo de la Santísima metropolitana Iglesia apostólica del único y regular patrón de las Españas Santiago Señor de la dicha ciudad, del Consejo de su Majestad, su Capellán Mayor, Ordinario de su Capilla Casa y Corte, Notario Mayor del Reino de León Virrey capitán General del Reina de Granada, Navarra y Gobernador y Capitán General del Reino de Galicia por el rey Felipe IV El Grande. Declara sea enterrado en la dicha Metropolitana Iglesia en e...Leer la continuación
Escrito por Arquivo P.V. •   Agregar un comentario   0 comentarios
 
Historia de Vilagarcía y su Comarca
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Trata el Sr. Llovo en este trabajo de la historia do una comarca, la cual por su situación geográfica y las características de su suelo es punto sobre el que los prehistoriadores e investigadores deben actuar con gran intensidad, por suponer que en ella está la solución de algunos problemas decisivos para la historia del N.O. peninsular, transcendencia que alcanza a la historia de España. La situación de las Cassitérides, las relaciones con los pueblos nórdicos en la Edad del bronce; las irrupciones normandas en la región gallega y su influencia en los brotes independistas del reino de Galicia; la constitución del condado de Galicia y el brote de la independencia de Portugal, etc. son problemas que apuntaremos a lo largo del resumen que hacemos del citado trabajo. LOS PRIMEROS TIEMPOS Y LA EDAD DEL BRONCE Aunque es muy difícil de precisar lo que tiene de autóctona la cultura que se desarrolló en la comarca en la Edad del Bronce, y el grado en que influyeron otras culturas ribereñas de la península, llámense argárica, algárbica, de Almería, etc, en cambio se aprecia una abundancia de materiales tal en los hallazgos que no tiene parangón en ninguna otra zona de España. Si estos materiales se encontraran diseminados, pudieran explicar la existencia de una población muy densa, que hacían de ellos uso cotidiano, pero su aparición en lotes que en algunos casos rebasan el número de 150 piezas y sin muestra de haber sido usados, mueve a pensar que el almacenamiento tenía miras comerciales. Queda planteado e...Leer la continuación
Escrito por Adolfo Llovo Santos •   Agregar un comentario   0 comentarios
 
Paio Gómez de Soutomaior, Señor de Sobrán, Embaixador ante o gran Tamerlán
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Paio Gómez de Soutomaior, Señor de Sobrán, Embaixador ante o gran Tamerlán Paio Gómez de Soutomaior, Señor de Sobrán e pai do que logo habería se-lo noso fundador, engadiu, a finais do século XV, un novo título á xa longa lista que comentamos. Trátase do nomeamento por parte do rei Enrique III como embaixador ante a Corte do Gran Tamerlán, un célebre conquistador tártaro que, case trinta anos antes, se fixera proclamar xefe supremo do Diagatai, unha extensa rexión húngara. Pero a trascendencia deste suceso, narrado en pouco menos da totalidade dos estudios que a don Paio fan referencia, non estivo no nomeamento senón nas vicisitudes posteriores á expedición. O devantido guerreiro tártaro confiara ó pai do fundador de Vilaxoán a custodia de dúas princesas que ofrecía o rei de Castela para que as casara con nobres casteláns. Unha era dona Angelina de Grecia, e outra dona María, filla dos reis de Hungría e Bohemia. Sen embargo, ó que parece, don Paio namorouse apaixonadamente da segunda das princesas, polo que á súa volta a Galicia, e sendo coñecedor do caso Enrique III, foi decretada a prisión para o Señor de Sobrán. Para evitar tal circunstancia, don Paio tivo de se exiliar a Francia, deixando á ultraxada princesa baixo a custodia das súas hostes na medieval torre de San Sadurniño, en Cambados. Consonte o relato das crónicas, po...Leer la continuación
Escrito por Manuel Villaronga •   Agregar un comentario   0 comentarios
 
Vilaxoán , os primeiros poboadores
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Das tres vilas que dende 1913 conforman o actual municipio vilagarcián - Carril, Vilagarcía e Vilaxoán- esta última foi a que menos atención adicaron os distintos cronistas que dende diversas perspectivas se teñen ocupado da Ría de Arousa. Xa no “Indicador del Viajero” que a prestixiosa revista “La Ilustración Gallega y Asturiana” incluía nos seus números de 1881 se indicaba que Carril tiña cinco mil habitantes e que “a su buen fondeadero debe el ferrocarril que lo une a Santiago para el comercio interior”. De Vilagarcía comentábase ser “una villa de seis mil almas, a 3,5 leguas de la capital, situada en la Ría de Arousa, cerca del Carril, con quien sostiene rivalidad...”. Sen embargo, nada se dicía de Vilaxoán. Esta situación de olvido de Vilaxoán é evidentemente inxusta. Un simple paseo polo seu complexo entramado urbano permítenos enxergar un pasado denso en historia, non sempre ben estudiado. Os primeiros poboadores Aínda que os restos máis antigos de hábitat nesta zona foron achados cáseque por azar, o certo é que xa os xeógrafos romanos louvaban a riqueza da nosa costa. Isto sería confirmado posteriormente pola Arqueoloxía. A finais do século XIX atopáronse, segundo nos conta o doutor Carús Falcón, no Castro de Alobre, hoxe Vistalegre, uns cuncheiros...Leer la continuación
Escrito por Manuel Villaronga •   Agregar un comentario   0 comentarios
 
El solar que hoy ocupa Vilagarcía . Artículo escrito en el año 1969
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Pergeñar sumariamente el devenir histórico y formativo de una pequeña ciudad y pretender hacerlo a medio de una sucesión jugosa de hechos y de eventos, sin que la erudición o el dato múltiple ahogue el relato, arredra desde luego al narrador, tanto más si se trata de una población como Villagarcía de Arosa, que sufrió en su desarrollo tantas y tan variadas mutaciones, no sólo en su geografía sino en su historia. Sin embargo, puestos a ello, como un deber filial, intentaremos darle al lector una síntesis — creadora y constructiva — de las vicisitudes de este pueblo, desde sus ancestrales inicios, hasta lo que en la actualidad es: una pequeña y atractiva ciudad marítima, marginada por dos caudalosos ríos, el Ulla y el Umia; la cual, por condiciones naturales, la anchurosa ría que tiene a su frente, ser cabeza de una bellísima y extensa comarca, así como por su azarosa y multisecular experiencia adversativa, siempre superada, constituye un reservatorio para futuros y previsibles emprendimientos de gran altura y elevados destinos. El solar de lo que ahora es Villagarcía de Arosa, fue antaño, al comienzo de nuestra Era, una insuela o lengua arenosa — de la que derivó su nombre: “Area Longa” que cerraba un amplio seno o cala marítima, la cual se metía tierras adentro, por el Sur, hasta lo que hoy se llama Porto do Río; por el Este llegaba hasta el altozano de El Louro, comprendiendo el estuario de la Maroma; y por el Norte se extendía hasta lo que hoy es la Plaza de Calvo Sotelo, formando en aquellas edades un seguro puerto o refugio natural...Leer la continuación
Escrito por Luis Bouza-Brey •   Agregar un comentario   1 comentarios
 
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Biblioteca Hispánica – Archivo original descargable – De 1699 a 1705
Correspondencia del Marqués de Villagarcía Antonio de Mendoza Caamaño y Sotomayor con los Reyes de España Carlos II y Felipe V y con los Marqueses de Ribas y de la Mejorada 

PARTE I (libre de virus)

 
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Biblioteca Hispánica – Archivo original descargable – De 1699 a 1705
Correspondencia del Marqués de Villagarcía Antonio de Mendoza Caamaño y Sotomayor con los Reyes de España Carlos II y Felipe V y con los Marqueses de Ribas y de la Mejorada 

PARTE II - (libre de virus)

 
LA FAMILIA DE GARCÍA DE CAAMAÑO FUNDA “VILLAGARCIA”
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En 1390, el primogénito de D. García Fernández de Caamaño, -amigo y servidor del rey Enrique II de Castilla-, D. Ruy Fernández de Caamaño, recibió en feudo, de manos del Arzobispo de Santiago D. Juan García Manrique: “…Santa Baia de Arealonga (más tarde y hasta hoy Vilagarcía), San Pedro de Cornazo, Santa María de Rubiáns, San Esteban de Saiar, Santa Baia de Nantes,… todas en tierras del Salnés… por cuanto fuese cortés e obediente vasallo…”
Era el arzobispado compostelano, dueño de todas estas tierras, por donación del rey Ordoño II –ya en el año 912- al abad D. Guto, del Monasterio de San Martín Pinario de Santiago de Compostela…
Reproducimos sólo una parte del relato del documento:
“… Santa Eulalia de Arealonga cum S. Chistophoro qui vocitatur Alobre cum ómnibus suis et cum suo stario integro et cum suas comboas íntegras que sunt inter ambas ipsas ecclesias et intus in passales in toto circuito de ipsae ecclesias sicut intrant in mare et unt ipsae ecclesiae cautate in toto giro per petras erectas et scriptas…”
Recibió, pues, D. Ruy Fernández estas tierras y decidió reconstruir en la feligresía de Santa María de Rubiáns, una vieja torre que había estado habitada por un antepasado suyo, D. Ruy García de Caamaño, en 1146, engrandeciéndola y fijando en ella su residencia, según consta en una inscripción sobre una piedra que estaba situada en la pared del torreón, y que todavía se4 conservas en el actual Pazo de Rubiáns, en la que podemos leer: “&h...Leer la continuación
Escrito por Manuel Suárez •   Agregar un comentario   0 comentarios
 
ACONTECERES INMEDIATOS A LA FUNDACIÓN DE VILAGARCIA
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Determinadas circunstancias hicieron a García Caamaño dictar la “Carta de Avenencia” o “Carta Puebla” para crear el burgo marinero que llevó desde entonces -12 de mayo de 1441)- el nombre de “Villagarcia”.
“…. O meu porto e lugar de Villa García que he de cerca da iglesia de Santa Vaya de Arealonga e cal dita avinça fago con os moradores que agora moran eno dito et contrados los outros que de aquí en diante quisesen vivir et morar eno dito lugar…”
Despertaba por entonces gran interés en los señores feudales la facultad que adquirían de poder percibir los importantísimos tributos de la mar… Contamos, cuales eran esos tributos para los señorías de los Burgos marineros: “Cambos”, “quebrazos” o Quebrachos” y “portazgo”…”
Decíamos que estos privilegios incentivaron a los Señores feudales, precisamente en el S. XV a crear y fundar Burgos marineros. Tal fue lo que ocurrió que, como en Villagarcia, nacieron “Portonovo”, creado por el Arzobispo de Santiago D. Lope de Mendoza; “Vilaxoán”, fundado por el Arcediano de Reina D. Juan Mariño de Sotomayor, etc…
Destacado también es que el fundador de nuestra villa pasó estos años dedicado a su familia y a incrementar la rentabilidad de sus numerosas posesiones, labor que alternaba con sus deberes de escudero del Arzobispo de Santiago, D. Lope de Mendoza, que en 7 de octubre de 1458, le concede en feudo el lugar de Arealonga, con el asentamiento del nuevo burgo marinero, por él creado: “Villagarcia”.
En ese mismo año, 1458, García de Caama...Leer la continuación
Escrito por Manuel Suarez •   Agregar un comentario   0 comentarios
 
A fundación de Vilagarcía, Vilaxoán e Carril
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Hay numerosos vestigios que nos indican los antiguos asentamientos humanos de estas tierras. En Bamio aparecieron dibujadas sobre varias rocas de granito una serie de grabados que representan a ciervos, cazoletas y círculos y que datan del II milenio a. C. De la cultura celta tenemos restos en los castros de Carril, Castrogudín y Lobeira. Estos castros serían romanizados, tal y como lo prueban los hallazgos de restos de baños y mosaicos, alfarería y monedas, encontrados al realizar las obras del puerto de Vilagarcía en Vilaxoán. Por este territorio discurría la "Per Loca Marítima", la vía XX, que unía estas tierras con Iria Flavia, a cuyo obispo pertenecieron durante la dominación sueva.

El territorio que ocupaba la antigua "Area Longa", fue donado por Alfonso VI al monasterio de San Martín Pinario de Santiago, siendo en 1458 feudo del arzobispo García-Caamaño, el cual funda un burgo marinero, denominado Villa de García, en el lugar donde se asentaba Area Longa (hoy la parroquia). A toda aquella persona que se quisiera instalar en esta villa, se le proveía de piedra, madera, pan y vino.

Pasada la villa a dominio de la corona, Felipe II en 1590 autoriza su compra a Rodrigo de Mendoza, el cual la incorpora a sus propiedades, junto con el mayorazgo de Vista-Alegre (esta compra se valoró en 3.116.000 maravedís). Será más tarde el alcalde, Francisco Ravella, el que recuperará el derecho de dicho solar, terminando así el antiguo feudo. Se funda en 1500 Carril como villa, con un puerto que fue considerado uno de los mejores de Galicia. Era fondeadero para las mercancías que tenían como destino Compostela, siendo en 1814 puerto a...Leer la continuación
Escrito por M.Villaronga •   Agregar un comentario   0 comentarios
Villagarcía de Arosa y su Historia
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